XXI DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO

ISAÍAS:

– El profeta pronuncia un oráculo contra el mayordomo de palacio del rey de Judá, que se ve que se hizo odioso por su arrogancia. Por ese orgullo será castigado, pasando su cargo a otro. El profeta expresa la destitución y el nuevo nombramiento aludiendo a unos signos de este cargo.

– El mayordomo era el que tenía la llaves colgada al hombre,y era el que tenía autorización para abrir y cerrar las puertas de palacio. Es por lo tanto claro, que se ha elegido este episodio, no por la relevancia que tiene en la historia del pueblo de Israel, sino para preparar el evangelio del día de hoy, lo que Jesús le va a decir a Pedro, concediéndole las llaves del Reino.

SALMO:

“Señor, tu misericordia es eterna, no abandones la obra de tus manos.”

Recibe la lección de humildad y confianza en Dios. Pues lo primero que hace es enseñar que Dios escucha a aquel que le invoca con verdadera necesidad. Pero sobre todo le alaba por que Dios es misericordioso y es leal a lo que hace por su pueblo, y nunca abandona la obra de sus manos, y mucho menos abandonará la obra preciosa que somos nosotros.

ROMANOS:

– Este texto es un canto entusiasmado de alabanza a Dios, de admiración por su sabiduría, que nosotros no entendemos, pero que es la que va guiando la historia de la humanidad. Nadie conoce la sabiduría De Dios, ni sus planes, pero sabemos que Dios es el origen, guía y meta del universo, y sus planes, deseos, pensamientos son más grandes que los nuestros, y sobre todo son mejores. Pues Dios es fiel a sus promesas hechas al pueblo, y conduce a este pueblo, es decir a nosotros a la salvación, a vivir de misericordia.

MATEO:

– Hoy repetimos una de las preguntas más famosas “¿Quién dice la gente que es el Hijo del hombre?” “Y vosotros, ¿quién decís que soy yo?” Esto no debe ser una pregunta teológica en nuestra vida, sino una pregunta vivencial, en mi vida quién es Jesús, es de verdad Rey y Señor de nuestra vida o sólo es un simple añadido, o para ratos. La verdad es que la respuesta si es vivencial debería ocupar toda nuestra vida, y no sólo un hueco.

– San Pedro responde de una forma vivencial, Tú Señor eres el Mesías, mi Dios y mi Señor, mi Dios y mi Todo. A esto le halaga el mismo Señor, y le dice que él es la piedra sobre la que se edifica la Iglesia, es la roca que tendrá las llaves del Reino de los Cielos para atar y desatar. Esta imagen de la piedra sobre la que edificará su Iglesia, y la de las llaves del Reino de los cielos, que tendrá que administrar Pedro, son signo De la Iglesia, que san Pedro tiene que administrar, y JEsús le asegura que Él será su defensor y que el poder del infierno no la derrotará.

– Hay que tener en cuenta cuando Jesús hace esta pregunta que es cuando está acabando su ministerio y se dispone a subir a Jerusalén, ya va camino De la Cruz a dar la vida por la salvación del mundo.

XXI DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO