VIERNES XXXIV SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO

DANIEL:
– Describe la visión que tiene el propio Daniel a cuatro imperios que se van sucediendo. Pero lo importante no es la ferocidad de estos imperios, sino la visión que viene a continuación, el trono De Dios, los miles y miles de seres que le aclaman, y la aparición de un hombre que viene entre las nubes, y que tiene poder, y del que su reino no se acabará.
– Vemos como JEsús viene a interpretar la historia, como es el que tiene el poder para gobernar el mundo, el que trae el reino perpetuo de su Amor, y es el Juez supremo de la humanidad. Él es quien tiene poder, y a Él es a quien acudimos en el camino de la vida para que nos defienda y nos lleve a vivir en su Presencia de un modo nuevo.
– Pero si algo debemos hacer es acabar este tiempo litúrgico y empezar el Adviento, con nuestra mirada fija en el Señor Jesús, pues Él es el Camino cierto hacia el cielo, y en Él brota la misericordia que necesitamos.

SALMO:
“¡Ensalzadlo con himnos por los siglos!”
Con los jóvenes seguimos alabando al Señor en lo bueno y en lo malo, en todo momento y en todo lugar.

LUCAS:
– La Palabra del Señor es eterna, permanece es capaz de cambiar el mundo. A Esta Palabra es a la que debemos abrir el corazón, para que nos haga hombres nuevos, para que demos frutos en el Señor, frutos de vida eterna. De Este modo la Palabra permanece en nosotros y nos hará participar del Cielo, de la eternidad De Dios.
– Hay que estar atentos para comprender en el tiempo adecuado, que está cerca el Reino De Dios, y esto nos llevará a dejar que el Señor pueda darnos luz para interpretar los signos de los tiempos. E Interpretando estos signos, debemos llevar a Jesús a los demás, para que demos frutos de salvación y esta salvación se extienda en en corazón y en la vida de todos los hombres nuestros hermanos.
– La clave en este fin del año litúrgico es permanecer VIGILANTES, a buscar a Dios en todo y a todo en Dios.

María, Madre que estemos siempre en Presencia de tu Hijo Jesús. Amén.

Un pobre sacerdote +++

VIERNES XXXIV SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO