VIERNES XXXI SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO

ROMANOS:
– San Pablo nos muestra que no puede vivir sin evangelizar, su interés básico y casi único es el anuncio del Evangelio. Pero no se conforma con anunciarlo en comunidad cristianas ya hechas, sino que es el apóstol de los gentiles, el que anuncia la buena noticia De Dios a los que no conocen al Mesías, que no conocen a Dios.
– Como bien sabemos si de algo está orgulloso San Pablo, es de la misión que Dios le ha dado, la de predicar la buena noticia de Jesús a todos los pueblos. Y a eso dedica toda su vida al anuncio del Evangelio al que no lo conoce. Pero también sabe que la obra que hace no es propia sino que depende de Cristo y del Espíritu, tiene una confianza plena en aquel que le ha salió al encuentro y que sabe que le ama.
– Si nosotros tuviéramos tanto amor a Cristo como él, tampoco nos pararíamos ante nada con tal de seguir evangelizando este mundo, y no nos detendríamos ante nada ni ante nadie. También nosotros nos fiaríamos De Dios como él se fía, porque sabemos de quien nos podemos fiar, y que nuestra vida se sostiene en Él y no en nosotros.

SALMO:
“El Señor revela a las naciones su salvación”.
El salmo nos expresa también un sentimiento misionero, que el Señor sea conocido en todas la naciones, que el Señor se revele a todos los pueblos, y que su victoria reine en todos los rincones del mundo. Debemos pedir al Señor que llegue su Amor a todos los confines del mundo, pero tenemos que estar dispuestas para que el instrumento que use para llegar seamos cada uno de nosotros.

LUCAS:
– La parábola de hoy siempre me ha llamado la atención, porque leída deprisa y sin reflexión podría llevarnos al equivoco y a que pensáramos que Jesús alaba a un empleado injusto. Pero Jesús no alaba su infidelidad, pues por eso es despedido. Lo que le interesa a Jesús es subrayará aquí es la inteligencia de ese administrador que ya sabe que le han despedido, pero consigue aunque con nuevas trampas, construir nuevos amigos para cuando se quede sin trabajo.
– El Señor no lo que hoy quiere es que los cristianos seamos espabilados para nuestras cosas como el administrador lo fe con las uñas: “los hijos de este mundo son más astutos que los hijos de La Luz”. Nosotros debemos buscar en la vida espiritual y evangelizadora, los mejores medios, ser astutos y diligentes, para que el Señor sea conocido y amado, y para que yo mismo pueda vivir cada día más en Dios.

María, Madre llévanos a saber poner todo en tu Hijo Jesús. Amén.

Un pobre sacerdote +++

VIERNES XXXI SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO