VIERNES XXVII TIEMPO ORDINARIO
Nuestra Señora, La Virgen del Rosario

GÁLATAS:
– Sigue san Pablo con el tema de la Fe y la Ley, y recuerda aquella afirmación "el justo por la fe vivirá". De este modo hace memoria que la salvación viene por Jesucristo y la obras de la fe y no por un mero cumplimiento de la Ley mosaica.
– Un gran dilema nos ocupa: apoyarnos en nuestros propios méritos o en la bondad de Dios, centrar nuestra espiritualidad en las obras cumplidas o en nuestra apertura a la gracia de Dios.
– Hay que vivir de Fe, hay que vivir de la Gracia, hay que vivir de una total entrega al Señor, de un verdadero seguimiento a Jesucristo, hay que vivir en las obras de Dios, pero no en nuestras fuerzas, ni en nuestros méritos, sino en Cristo que nos salva.

SALMO:
"El Señor recuerda SIEMPRE su alianza"
Dios siempre recuerda que apuesta por nosotros, que somos la Niña de sus ojos, para Dios somos importantes, somos únicos e irrepetibles, por eso nunca retira su favor de nosotros, somos nosotros los que nos separamos de Él.

LUCAS:
+ Hoy Jesús recibe esa acusación tremenda: "por arte de Belzebú, el príncipe de los demonios, echa los demonios": debido a que el Enemigo siempre quiere confundir y dividir en relación con reconocer a Jesús como nuestro salvador, redentor y liberador. Ojo no podemos dejar cuartelillo al demonio, porque si le dejamos nos acechará y nos engañará y nos llevará a donde él quiera y no a donde nosotros queramos. Por eso hay que hacer verdad hoy el refrán de "al enemigo, ni agua".
+ Además hoy Jesús nos dice que con Él no se puede jugar a las medias tintas: "El que no está conmigo está contra mí; el que no recoge conmigo desparrama". No se puede servir a dos señores, no se puede jugar en el camino de la vida a dos bandos.
+ Hoy por lo tanto pidiendo la Gracia de Dios, la fuerza de su Misericordia tenemos que implicarnos en la lucha entre el Bien y el Mal, apostando por el que da sentido y firmeza a nuestra vida, Jesucristo. Y, ¿cómo hacerlo? Viviendo en una VIGILANCIA esto es con los ojos siempre puestos en el Señor, buscando su Voluntad, y mendigando cada día en el Padre Nuestro: "no nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal". En cada cosa por pequeña que sea hay que vivir en el Señor.

María, madre del Rosario, con esa corona de misericordia, libéranos de todo mal, de toda tentación, de toda asechanza del Enemigo, y haznos vivir en la Gracia, en una perfecta comunión de corazones con tu Hijo Jesús. Amén

VIERNES XXVII TIEMPO ORDINARIO Nuestra Señora, La Virgen del Rosario