VIERNES XIV SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO

GÉNESIS:
– Ojalá tengamos la seguridad, como Jacob y José, de que Dios está siempre con nosotros. Estemos en tierra propia o en extranjera, que vivamos que Dios camina con nosotros en toda situación. De este modo lo vivió José al ver que era Dio el que había permitido que él pasara por la amarga experiencia de ser vendido como esclavo, para sacar también de eso un gran bien para toda su familia. Pase lo que pase, Dios sigue con sus planes, y lo vemos en que quiere convertir a esta descendencia en un pueblo numeroso.

SALMO:
“El Señor es quien salva a los justos”.
Confiar en el Señor y vivir en su presencia, es lo que nos pide el Señor, Él viene con nosotros a cada cosa, pero tenemos que dejarle estar, no nos abandona, pero tenemos que querer y cuidar que esté presente en medio de nosotros. Dios es un Dios que salva a aquellos que se dejan salvar, y no obliga a nada a nadie.
Por eso el salmo nos invita a hacer el bien y a tener confianza en Dios, que nos sigue en toda nuestra vida con una cercanía paternal.

MATEO:
– El Señor sabe lo que hay en el mundo, y sabe de la mala fe de muchos; pero nos invita de primeras a ser sagaces, esto es a no ser tontos que nos dejamos vencer y engañar, sino a permanecer firmes en la fe, de este modo saber discernir la presencia de los lobos y no provocar inútilmente a los opositores.. Y también a ser sencillos, la humildad es el camino que más puertas abre, y que más libres nos hace, y así no tendemos ni dobles, ni complicaciones absurdas.
– En dichas dificultades nunca olvidar, que la fuerza viene De Dios, del Espíritu Santo y que aquel que tiene que ser El Centro de la predicación, y por el que nos persiguen es por JEsucristo; escándalo para los que no creen en Él, pues delata nuestro pecados.
– Lo más importante es seguir anunciado a todos el amor De Dios. Si no es de un modo, será de otro. Debemos estar convencidos de la salvación que nos trae Cristo y en vivir el estilo de vida que nos propone, pero siempre guiados por las virtudes y por la ayuda constante del Espíritu Santo.

María, Madre que vivamos llenos del Espíritu Santo. Amén.

Un pobre sacerdote +++

VIERNES XIV SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO

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