VIERNES XIV SEMAN DEL TIEMPO ORDINARIO

OSEAS:
– Hoy entramos en la esperanza y en la reconciliación, el pueblo se arrepiento y Dios que le perdona le promete volver a empezar de nuevo su relación de amor mutuo y de fidelidad. Pero sin olvidar que la iniciativa la tiene Dios que siempre está dispuesto al perdón y que así se lo ofrece al pueblo. El pueblo aprende la lección y se vuelve arrepentido a hacia Dios. Se han dado cuenta de la desconfianza en Dios y de la confianza en otras cosas que no dan fruto, y prometen rechazar en adelante toda idolatría: “no volveremos a llamar dios a la obra de nuestras manos.”
– Debemos también nosotros de hacer el propósito de no volver a la idolatría, cambiar nuestro corazón, aceptar el amor De Dios y su mano tendida en señal de reconciliación.

SALMO:
“Mi boca proclamará tu alabanza.”
– El Salmo 5o nos ayuda a pedir perdón a Dios y nos mete en la actitud de arrepentimiento en la que debemos vivir para acercarnos con justicia en manos De Dios.

MATEO:
– El Señor sabe lo que hay en el mundo, y sabe de la mala fe de muchos; pero nos invita de primeras a ser sagaces, esto es a no ser tontos que nos dejamos vencer y engañar, sino a permanecer firmes en la fe, de este modo saber discernir la presencia de los lobos y no provocar inútilmente a los opositores.. Y también a ser sencillos, la humildad es el camino que más puertas abre, y que más libres nos hace, y así no tendemos ni dobles, ni complicaciones absurdas.
– En dichas dificultades nunca olvidar, que la fuerza viene De Dios, del Espíritu Santo y que aquel que tiene que ser El Centro de la predicación, y por el que nos persiguen es por JEsucristo; escándalo para los que no creen en Él, pues delata nuestro pecados.
– Lo más importante es seguir anunciado a todos el amor De Dios. Si no es de un modo, será de otro. Debemos estar convencidos de la salvación que nos trae Cristo y en vivir el estilo de vida que nos propone, pero siempre guiados por las virtudes y por la ayuda constante del Espíritu Santo.

María, Madre que vivamos llenos del Espíritu Santo. Amén.

Un pobre sacerdote +++

VIERNES XIV SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO