VIERNES XIII SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO

GÉNESIS:

– Es admirable cómo va conduciendo Dios la historia del pueblo que ha elegido como suyo. Nosotros somos impacientes y queremos ver resultados rápidos, pero las promesas De Dios requieren su tiempo, y el plan De Dios siempre el mejor que el nuestro. Por eso Abrahán es una magnífico modelo de fe y de confianza en Dios para los que intentamos ser buenos creyentes en el mundo de hoy, y trabajamos para que se cumplan los planes De Dios con nuestro esfuerzo de testimonio.

– Dios siempre hace con nosotros un plan de salvación. Este plan no depende tanto de nuestra obra, de nuestros méritos, sino de la bondad De Dios que actúa por medio de nosotros. Lo que tenemos que hacer es purificar nuestra intención, no buscarnos a nosotros mismos, sino a Dios.

SALMO:

“Dad gracias al Señor porque es bueno.”

Damos gracias porque el Señor hace presente su salvación en nuestra casa, sólo quiere que correspondamos a tanto amor como derrama sobre nosotros.

MATEO:

– Jesús se fijo en un hombre llamado Mateo, pone su mirada en Él y le llama con un amor de predilección a ser de los suyos. Este hombre es el que no vale no importa, es un despreciable, un cobrador de impuestos del pueblo opresor. Jesús le elige y él obediente se va con Jesús, y hace un fiesta donde se sientan con Jesús a la mesa los que no valen, los publicanos y pecadores. De este modo dignifica su vida, y nos enseña que el camino es el de la acogida, y nos enseña que hay que estar al lado del enfermo del pecador, para levarle y llevarle a Jesús, porque no tienen necesidad de salud los sanos, sino los enfermos, y este es el verdadero sacrificio de misericordia, estar y acompañar a los que no valen, para llevarlos al Corazón que les dignifica.

– Esta es una vocación muy significativa. Jesús elige a un publicano, o sea, a un recaudador de impuestos al servicio de la potencia ocupante, y, como todos los publicanos, con muy mala fama entre el pueblo. Jesús le da un voto de confianza, sin pedirle confesiones públicas de conversión. Mateo le sigue inmediatamente, dejándolo todo, y le ofrece en su casa un banquete, a la que invita otros publicanos, a otros pecadores. Será la ocasión para que Jesús pueda expresar su intención: NO HE VENIDO A LLAMAR A LOS JUSTOS, SINO A LOS PECADORES.

María, Madre llévanos a reconocer la voz De Dios y a responderla con presteza. Y a tener un corazón misericordioso con el prójimo. Amén.

Un pobre sacerdote +++

VIERNES XIII SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO