VIERNES X SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO

2 CORINTIOS:

– Tesoro en vasijas de barro: es Dios el que nos sostiene y nos capacita, es lo que vivimos en estos días con la primera lectura día a día. Dios nos cuida, nos da el Espíritu para capacitarnos y hacer posible que este gran Tesoro esté y viva en nuestra vida que es la vasija de barro.

– La clave es fiarse totalmente De Dios. En todo sentirse unidos a Cristo. Cristo se ha solidarizado con los sufrimientos humanos, y nosotros también debemos solidarizarnos nos los sufrimientos de los hermanos, y así viviremos en la esperanza de participar también el la vida de Cristo.

– Un apóstol, debe estar preparado a sufrir por Cristo y ser consciente de que lleva un tesoro en vasijas de barro. Todos somos frágiles, por las dificultades que nos aprietan desde fuera y por la debilidad que sentimos desde dentro. Eso nos hace humildes y realistas. Debemos CONFIAR EN DIOS, debemos prolongar en nuestra propia vida la vida de Jesús, su muerte y su resurrección. Vivir la presencia De Dios, en nuestra pequeña existencia de cada día.

SALMO:

“Te ofreceré, Señor, un sacrificio de alabanza.”

El Señor no quiere la muerte ni el mal de los hombres, somos sus criaturas predilectas, somos sus hijos. Ante este amor que Dios nos tiene, nosotros debemos responder confiando en el Señor, pero no sólo de boquilla, sino sobre todo ofreciendo un sacrificio de alabanza a Dios que le agrade, y este es cumplir nuestro votos en presencia de todo el pueblo, el vivir para Dios en cada una de los momentos de nuestra vida.

MATEO:

– El Señor quiere que cada situación, o que todo aquello que sea para nosotros ocasión de pecado lo alejemos de nuestra vida. Todo debe ser relativizado en función de la comunión con Dios.

– Hoy el Señor se centra en la FIDELIDAD CONYUGAL, y vemos que la fuente de todo está en el corazón, en el pensamiento. Por esto debemos analizar, más que unos hechos externos aislados, nuestras actitudes internas, que son la raíz de lo que hacemos y decimos. Las palabras y los gestos nacen desde dentro, y es dentro donde tenemos que poner el remedio, arranco el rencor, la ambición, la impureza, el orgullo…

– Hoy Jesús pone también en orden la seriedad del matrimonio. Jesús nos quiere decir que hay que saber pagar algo, renunciar a algo, para seguirle en su camino. Saber prescindir de lo que nos estorba y hasta “mutilarnos”, ejerciendo un control sobre nuestros deseos, gustos y ocasiones de tentación. Para conseguir un tesoro escondido, hay que estar dispuestos a vender lo demás. Para vivir el verdadero amor, y el amor matrimonial, hay que estar dispuesto a rechazar otra serie de cosas, por un bien mayor, por un amor mayor.

María, llévanos a vivir en un Amor verdadero, y enséñanos a dejar aquello que no nos deja ser fieles. Amén.

Un pobre sacerdote +++

VIERNES X SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO