VIERNES VII TIEMPO ORDINARIO

ECLESIÁSTICO:
– Pequeño tratado sobre la amistad, es un canto hecho de sentido común y de experiencia.
– Al amigo se le conoce EN LAS PRUEBAS, ojo con los que cuando te va bien, están contigo y cuando te va mal, huyen de ti. Por eso los amigo nuevos hay que recibirlos con cautela. Son los antiguos, los fieles, los que permanecen en todas las circunstancias, los que cuentan. Cuando los amigos compartiendo también su re en Dios, los lazos son muchos más sólidos.
– Un amigo fiel y sincero es un verdadero tesoro. El camino se nos hace mucho más fácil cuando lo podemos compartir. Sí, tenemos que saludar a todos, aceptar a todos, tener tiempo e interesarnos por todos. Pero eso se conjuga perfectamente con la amistad con unas personas concretas, generalmente muy pocas. Como Jesús, que atendía a todos, que envió a predicar a setenta discípulos y luego eligió a doce, y aún de eso doce tenía especial amistad con tres. Le gustaba refugiarse, cuando pasaba cerca en sus viajes, en la familia de Betania, con María, Marta y Lázaro.

SALMO:
«Guíame, Señor, por la senda de tus mandatos.»
Si queremos vivir en plenitud y vivir como verdaderos amigos como nos decía la primera lectura, debemos guardar y dejarnos llevar por lo que Dios quiere, pues Él ordena los corazones para que sepamos amarnos de verdad los unos a los otros.

MARCOS:
– La enseñanza de Jesús se refiere hoy a la indisolubilidad del matrimonio, tal como la había pensado Dios y como tendrán que aceptar los que quieran ser sus discípulos.
– Dios pensó que el hombre y la mujer formaran una sola carne, con igual dignidad desde el principio.
– El criterio de un cristiano no se puede basar en las evoluciones sociales, sino en la perspectiva De Dios.
– La tendencia a la infidelidad la refería Jesús ante todo a las veleidades del pueblo de Israel en su historia, abandonando a Yahvé para adorar a otros dioses. Esto se refleja también en el matrimonio, donde se abandona la fidelidad por la poca madurez y la búsqueda de uno mismo. Por eso es un día hoy para pedir la fidelidad estable y la entrega total, como la del mismo Jesús, para que los matrimonio vivan una verdadera unidad indisoluble.

María, Madre, cuida a todos los matrimonios y familias, y cuida a nuestros amigos. Amén.

Un pobre sacerdote +++

VIERNES VII TIEMPO ORDINARIO