VIERNES VI SEMANA DE PASCUA

HECHOS:
– Hoy el Señor dice unas de las Palabra más escuchadas en la Sagrada Escritura a San Pablo: NO TEMAS, Dios siempre trae consuelo, cercanía y apoyo a sus elegidos, para que sepan que esa obra no es obra de ellos sino del mismo Dios en ellos. En lo concreto el Señor anima a San Pablo, para que en medio de la dificultad, y de un pueblo que supuestamente es De Dios, siga anunciado la Palabra, que no se calle, pues el Señor esta con Él, y quiere manifestar sus designios a este pueblo.
– Es impresionante pues el Señor considera pueblo suyo a los de Corinto, que tienen mala fama, pero Dios espera que muchos se conviertan, porque están destinados a la vida y Dios quiere que todos los hombre se salven.
– Todos nosotros, debemos sentirnos estimulados a no tener miedo, a confiar en el Señor y en las personas, a trabajar con ilusión renovada, porque seguro que Dios quiere la salvación de este pueblo donde vivimos, por muchos que sean los fracasos que hemos experimentado.

SALMO:
“Dios es el rey del mundo”
El trozo del salmo que rezamos hoy, comienza con una aclamación a nuestro Dios que es grande, que el emperador terrible de toda la tierra. Este Dios nos somete las naciones, porque somos escogidos como heredad suya, somos suyos, y Dios nos sostiene y nos cuida cada día, a cada instante.

JUAN:
– La Tristeza se convertirá en alegría, no porque se nos pase el problema, sino porque la ultima Palabra la tiene Dios, que quiere transformarlo todo. Hay que confiar en Él, que es el que viene a acompañarnos en medio de la dificultad, y quiere transformar nuestra vida llena de vacío y tristeza por falsas ilusiones, en una vida en plenitud, por el poder de su Amor.
– Es una alegría profunda, no superficial, que pasa a veces por el dolor y la renuncia, pero que es fecunda en vida. Como la alegría de la Pascua de Cristo, que a través de la muerte alumbra un nuevo mundo y salva a la humanidad.
– deberíamos preguntarnos, ¿cómo estamos de alegría interior en nuestra vida? ¿Qué es lo que nos hace verdaderamente felices, dónde ponemos nuestras ilusiones?

María, Madre, ayúdanos a vivir en el Amor de tu Hijo Jesús, que nos quite todos los miedos, y nos dé la verdadera alegría. Amén

Un pobre sacerdote +++

VIERNES VI SEMANA DE PASCUA