VIERNES SANTO

ISAÍAS:

– La lectura del cuarto cántico del Siervo de llave, nos lleva de lleno a la muerte salvadora de Cristo y se centra en la actitud de entrega del Siervo hasta la muerte.

– La descripción del Siervo que carga con los males de la humanidad es en verdad tremenda y dramática. Muestra este aspecto que el Siervo se despreciado hasta el máximo pro los hombres, hasta ser evitado. también es un muestra grande del sufrimiento que se ha hecho uno con él, se ha acostumbrado al sufrimiento.

– Pero todavía es más grande esta entrega cuando nos dice que no sufre, ni se entrega por si mismo sino que es por nuestros sufrimientos y dolores, Él recibe en si mismos nuestro castigo saludable, y así nos da vida y vida abundante. El inocente se entrega por los culpables, el justo por los injustos, por eso su amor es mayor.

SALMO:

“Padre, a tus manos encomiendo mi espíritu”

Este salmo es un eco del cántico del Siervo, expresando el dolor del justo, y a la vez su confianza. una confianza basada en la lealtad De Dios que quiere siempre lo mejor par el hombres, y que robustece nuestra vida en Él para vivir en Él y para Él.

HEBREOS:

– Animo para vivir la perseverancia en el seguimiento de Cristo, que en su pasión realiza la misión anunciada del Siervo.

– Este se une al ministerio de Jesucristo, que es el único capaz de tomar sobre si todas nuestras culpas y flaquezas. Pero su intercesión es grande ante Dios pues consigue firme adhesión a la fe, la Misericordia y el auxilio oportuno.

– una frase que impresiona es “aprendió sufriendo a obedecer”, de este modo su humanidad vive nuestras propias flaquezas y debilidades, y Dios nos toca y sana dese dentro, tocando nuestro barro, y sufriendo por nuestro pecado; pero a la vez provoca un subir la mirada a su amor y dejarnos transformar por su Amor.

JUAN:

– El viernes santo leemos cada año la Pasión según san Juan, es una lectura pausada, expresiva, de la Pasión en el momento culminante de la celebración de la Palabra. La comunidad cristiana queda siempre impresionada por este relato del camino de Cristo a la cruz. Y la escena queda interrumpida con el momento más difícil de toda la lectura, la muerte de Jesús.

VIERNES SANTO