VIERNES IV SEMANA DE PASCUA

HECHOS:
– San Pablo anuncia el kerigma, la entrega amorosa por nosotros de Jesús a la muerte y la resurrección gloriosa, cumpliendo las promesa de que el Hijo primogénito, el Hijo De Dios se ha entregado para salvación de los hombres. Y por medio de su entrega somos salvos de nuestros pecados y podemos heredar la vida eterna.
– San Pablo en su tarea evangelizadora, usa una oportuna pedagogía y capta el interés de sus oyentes, pero sin faltar a la Verdad de Jesús, y anuncia directamente a Jesús como El Salvador, el Mesías, el Hijo De Dios, el que da sentido a la vida. Evangelizar es anuncia a Jesucristo, y para ello debemos estar convencidos que Él es la plenitud de todo, y no debemos tener miedo de proclamarlo con nuestra palabra y obras.

SALMO:
“Tú eres mi hijo: yo te engendrado hoy”.
Este es un salmo mesiánico que nos muestra que el Mesías es el que viene a salvar las naciones, y que es le Hijo De Dios que es establecido Rey, y que cada uno de nosotros debemos acogerle en nuestras vidas como Rey, Salvador y Mesías.

JUAN:
– Para que no se turbe nuestros corazón hay que vivir de FE, hay que vivir en Dios, y para ello hay que poner toda nuestra vida en el corazón del Señor. Él nos prepara un sitio para que moremos con Él para siempre, Dios quiere que estemos con Él para siempre, por eso nos busca y nos ama, y se entrega hasta la muerte en Cruz por nosotros, para que tengamos la oportunidad de Creer en el Amor que nos tiene y estar con Él por la eternidad.
– Jesús responde hoy a Tomás que es el CAMINO y la VERDAD y la VIDA, y que es necesario caminar por Él para llegar al Padre. Jesús es nuestro Camino, debemos ir siempre por Él y con Él, no podemos separarnos de Él que nos perdemos, es el que nos conduce hacia nuestra plenitud, que es estar con el Padre para siempre. Jesús es la Verdad que nos hace libres, nos muestra la verdad de las cosas, la verdad de nuestra vida, nos da luz en nuestras tinieblas, y de este modo nos libera de pecado y nos da luz para que vivamos como verdaderos hijos De Dios. Y Jesús es Vida y Vida en abundancia, vida de la que no se acaba, vida eterna, vida llena de Amor, de plenitud, de bondad, De Dios, sólo si vivimos en Él tendremos vida de verdad.

María, Madre, haznos vivir por Cristo con Él y en Él, que sea nuestro Camino, Verdad y Vida, y ya no vivamos en el Temor, sino en el Amor. Amén.

Un pobre sacerdote +++

VIERNES IV SEMANA DE PASCUA