VIERNES IV SEMANA DE CUARESMA

SABIDURÍA:
– El libro de la sabiduría nos lleva oír a buscar y reflexionar la verdadera meta de nuestra vida, para que caminamos en la vida, y seca la conclusión que debe ser para caminar en una vida intachable, en buscar la santidad. Que fácil es caminar viviendo para las cosas de este mundo, y cuanto nos cuesta mirar día a día un poco más arriba, hacia el cielo. Pues la meta de nuestra vida es el cielo, es caminar con Dios para siempre en la eternidad.
– Por otro lado aparece un dinámica que se cumple a lo largo de la historia, los justos resultan incómodos en medio de una sociedad no creyente, y por tanto hay que eliminarlos. Es la realidad en la historia de la humanidad, los justos, Los Santos, son los que delatan nuestra vida que se deja regir por el pecado y nos reclaman una verdadera conversión.

SALMO:
“El Señor está cerca de los atribulados”.
Cuando pasaos cualquier dificultad o tribulación, necesitamos al Señor que nos cuide y que nos guarde, sin Dios estamos perdidos en el camino de la vida, y necesitamos caminar en su presencia, para que nos lleve a vivir en el buen camino y a no perdernos. Por eso le seguimos suplicando al Señor que no nos deje solos, que no aparte de nosotros su mano misericordiosa.

JUAN:
– Jesús es el prototipo del justo que resulta incómodo y cuyo testimonio se quiere hacer silenciar. Se ponen muchas excusas, pero lo importe es desacreditarle y no tener que aceptar su testimonio. Esto también nos pasa a nosotros con el Señor, que hay partes de su vida y enseñanzas que nos gustan y nos llaman mucho la atención, pero hay otras que son muy exigentes y que chocan frontalmente contra nosotros, y en eso nos cuesta acoger y vivir según el Evangelio, según Jesucristo.
– Los verdaderos profetas son con frecuencia perseguidos. Los falsos, los que no se preocupan de transmitir lo que Dios dice, sino lo que gusta a la gente, ésos sí que prosperan. No seamos falsos profetas, llevemos una vida con un testimonio que da testimonio del Evangelio, aunque sea vivir en contra a la modo o a lo que dice la sociedad. Demos testimonio del Evangelio de Jesucristo, que no coincide con el pensamiento y la mentalidad de este mundo. No tengamos miedo a ser luz y sal, aunque podamos ser molestos en los ambientes donde vivimos, no tengamos miedo a vivir con y para Cristo cueste lo que cueste.

María, Madre llévanos a ser luz con La Luz del Mundo, y sal con la Sal de la Tierra, que es tu Hijo Jesucristo. Amén.

Un pobre sacerdote +++

VIERNES IV SEMANA DE CUARESMA