VIERNES II TIEMPO ORDINARIO

HEBREOS:
– Jesús trae la Nueva Alianza, que es la que escribe en la mente y en los corazones de los hombres, y es la que sella con su propia sangre derramada por nosotros en la Cruz. Es la Alianza de su Amor que se entrega y se derrama sobre todos, sólo que hay que vivirla en la acogida en el propio corazón y en la propia mente.
– Pone en el empeño en que la nueva Alianza es interior, que entra en el corazón y en la mente, ya que antes se vivía la fe de un modo meramente exterior y ritualista. La Fe debería llenar todo nuestro ser, todo nuestro interior, y debería reflejarse en todo lo exterior, en nuestra vida, que debería ser conforme a la nueva alianza, conforme al corazón de Jesús, que lleva inscrito en Él la voluntad del Padre.

SALMO:
"La misericordia y la fidelidad se encuentran"
La Misericordia es lo que se derrama desde el cielo, es la justicia De Dios que mira con un amor entrañable a los hombres, que se acerca a los hombres para traernos la salvación, que quiere habitar con nuestros para traernos La Paz. Pero la respuesta de la tierra es la fidelidad, la apertura a esta misericordia, es ser leales al Amor que Dios nos derrama y vivir en Él. Pidamos que la Misericordia y la Fidelidad De Dios encuentren un corazón abierto que las acoja totalmente.

MARCOS:
– Hoy escuchamos la llamada de los Doce, que nace del corazón de Jesús, que lo ha hablado en intimidad tantas veces con el Padre. Por eso esta llamada nace del corazón De Dios, por eso llama a los que Él quiere, no por ser los mejores, sino porque son en los que ha puesto los ojos, y derrama su gracia Dios para hacer obras grandes.
– La llamada es para tres cosas en el siguiente orden de prioridad:
· PARA ESTAR CON ÉL: Jesús les llama para que vivan siempre unidos a Él, para vivir en Él, por eso es necesario tener ámbitos de intimidad con Jesús, y no dejarse llevar por un activismo desordenado.
· PARA PREDICAR: son apóstoles, esto es enviados, por lo que no llevan algo propio, y no hablan de si mismos, predican el Reino De Dios, el Amor del Padre, y la vida de Cristo.
· EXPULSAR DEMONIOS, HACER OBRAS GRANDES: no son obras de este mundo, sino las obras De Dios, es dejar que Dios sea Dios, y obre conforme a su voluntad, para construir, edificar y hacer crecer a los hombres en su Amor y entrega al Padre misericordioso. No con sus fuerzas, sino que obran con el poder De Dios, con el Espíritu Santo.

María, Madre, pronuncia hoy también tú nuestro nombres, y enséñanos que lo más importante siempre es estar con Jesús, recuérdanoslo día tras día. Amén.

Un pobre sacerdote. +++

VIERNES II TIEMPO ORDINARIO