VIERNES I TIEMPO ORDINARIO

HEBREOS:

– Vemos en la carta reminiscencias al pasado, el pueblo de Israel que busca a la tierra prometida donde encontraría el reposo después de cuarenta años de peregrinación por el desierto. Y desde aquí tanto para mirar al pasado como para mirar al presente y futuro de nuestras vidas, nos invita a ser perseverantes en la fidelidad al Señor, y así conseguir que Él nos admita al descanso verdadero, el descanso De Dios, el que nos consiguió Cristo con su entrega total. Es llegar a gozar de la vida y de la felicidad total con Dios. Por eso podemos decir que nuestro reposo es Dios.

– Ojo hay muchas tentaciones de desconfianza y de rebeldía, podemos desperdiciar la gracia que Dios nos ofrece, por buscar nuestros propios gustos, criterios o caminos. Por eso hay que cuidar nuestra vida de Fe, nuestra forma de escuchar la Palabra De Dios, nuestra modo de celebrar los sacramentos, y de recitar nuestra oraciones, pues hay que hacerlo bien, con fe, y llevando a nuestra existencia el estilo de vida que Dios quiere de nosotros.

SALMO:

“No olvidéis las acciones De Dios”

Que importante es tener en esta vida memoria, y recordar lo bueno que es Dios, las maravillas que hace Dios día tras día en nosotros. Si nos falta recordar las grandes cosas que el Señor hace en nuestra vida, en tiempo de tribulación seremos tan osado de pesar que Dios nos ha abandonado, y lo que pasa es que nosotros somos los que nos alejamos por diversas causas del Señor. Por eso no olvidemos lo que el Señor hace por nosotros, y que el camino por donde nos lleva es el camino de la salvación en nuestra vida.

MARCOS:

+ Contemplemos la fe, la amabilidad de los que echan una mano al enfermo y le llevan ante Jesús, sin desanimarse ante la dificultad de tal hazaña. Es una fe que conmueve el corazón de Jesús y provoca una acogida y prontitud en curarle y perdonarle por su parte. De este modo Jesús ante un mal, ataca a este mal en sus propias raíces, al perdonar. La esencia de la ruina del hombre es el pecado, y Jesús rompe con el pecado por el perdón lo arranca de raíz. La Misericordia es la única capaz de sanar la Miseria del corazón del hombre corrompido por el pecado.

+ Hoy podemos vivir varias cosas concretas en nuestra vida:

1. Ser intercesores, camilleros, que llevan a personas a experimentar la Misericordia del Señor. Lo podemos hacer con gestos concretos en nuestra vida, con una actitud de vida y también con la oración de intercesión.

2. Vivir mejor el encuentro con el Señor en el sacramento de la Reconciliación de una modo cuidado, nos cuesta mucho confesarnos, no nos gusta, porque en el fondo supón un cambio en nuestra vida, y estamos cómodos en nuestra vida y no se provoca una verdadera conversión. Hay que pedirle al Señor que nos cambie la vida, que tocar su misericordia, su Amor entrañable transforme y cambie todo en nuestro ser.

María, Madre llévanos a vivir de cara a Jesús, recordando cuanto bueno ha hecho en nuestra vida, y dejando en el océano de su misericordia tanto malo por nuestra parte. Amén.

Un pobre sacerdote +++

VIERNES I TIEMPO ORDINARIO