VIERNES I SEMANA DE CUARESMA

EZEQUIEL:

– El profeta nos invita a la conversión personal de nuestros propios pecados. Dios quiere la conversión de cada uno, y que cada persona viva según sus caminos. Si un pecador se convierte, lo que importa es esto, y Dios no tendrá en cuenta lo anterior.

– Dios quiere que todos se conviertan de sus caminos y vivan, y está siempre dispuesto a acoger al que vuelve a él.

SALMO:

Si llevas cuenta de los delitos, Señor, ¿quién podrá resistir?

Podemos esperar y descansar en el Señor, Él siempre está dispuesto para perdonar, para que vivamos en su infinita misericordia, sólo hace falta que reconozcamos nuestro pecado, y confiemos en su infinito amor.

Como el Señor no lleva en cuenta los delitos podemos descansar en su presencia día y noche.

MATEO:

– No sólo reconciliarse con Dios, sino también con el hermano. Esta cuaresma es un momento privilegiado para reconciliarse con Dios y con el hermano. Debemos pararnos a pensar con quién debemos reconciliarnos y dar el paso para que se de esta reconciliación.

– Todos somos débiles y el polvo del camino se va pegando a nuestras sandalias. Convertiros significa volvernos a Dios. Siempre tendemos a echar la culpa de todo a los demás, a la sociedad y a otras cosas. Pero cada uno de nosotros es pecador y tenemos nuestra parte de culpa y debemos volvernos hacia Dios en el camino de la Pascua.

– “Si vuestra justicia no es mayor que la de los escribas y fariseos, no entraréis en el Reino de los Cielos”. ¿Y cómo son los escribas y fariseos? Ellos creen ser fieles cumplidores de la ley al no faltar al precepto y hacen de eso su orgullo, perdiendo de vista la misericordia De Dios que nos justicia independientemente de las obras de la ley. Así, ellos se instituyen como justos ante los demás. El Señor desea que pongamos toda nuestra confianza en Él, haciendo las obras buenas que nos pide” (Del comentario del Magnificat)

María, enséñanos a amar al prójimo con todo el corazón. Amén

Un pobre sacerdote +++

VIERNES I SEMANA DE CUARESMA