VIERNES DE LA SEGUNDA SEMANA DE ADVIENTO

ISAÍAS:
– El Señor quiere mostrarnos un camino por el que vayamos siempre seguros hacia Él, y en el que nuestros pasos siempre sean firmes, sobre la Roca. Y para ello nos invita a atender sus mandamientos, a vivir en el bien, a seguir su camino, y no buscar otros caminos más cómodos o placenteros que llevan a lugares desordenados, que sólo nos quita la vida y no nos liberan sino que nos esclavizan.
– El profeta se lamenta con tristeza de que el pueblo era rebelde y no había querido obedecer a Dios. Pues lo que hace es no elegir el camino del bien, del Señor, sino su propio camino, el del propio capricho y gusto. Si hubiera sido fiel a Dios, hubiera gozado de bienes abundantes, y no hubiera que haber experimentado las calamidades del destierro.

SALMO:
“El que te sigue, Señor, tendrá La Luz de la vida.”
El salmo es una continuación de los consejos que debemos seguir para hacer la voluntad del Señor, no hay que ir por la senda de los pecadores, sino seguir la ley del Señor, meditar la ley del Señor y hacerla una con nuestro corazón. Además nos dice el salmo que si seguimos los caminos del Señor, daremos fruto abundante que nos llevará a frutos de vida eterna.

MATEO:
– El evangelio nos muestra que cuando el hombre se convierte en el punto de referencia de si mismo, cuando es El Centro de todo, se encierra en si mismo, y esto le lleva a no dejar que entre nada de fuera, y también queda fuera el Amor De Dios. No nos dejamos conmover ni por tocar para bailar, ni por lamentaciones para llorar. Y de este modo no dejamos entrar al Señor que viene a salvarnos, y no vivimos en su presencia.
– Hoy podemos seguir hablando del Bautista, que con su estilo austero de vida, es rechazado por muchos. Y viene Jesús, que es mucho más humano, que come y bebe, que es capaz de amistad, pero también le rechazan, no quieren cambiar, se encuentran bien como están, en la soledad y con la autosuficiencia.
– ¿Cuál será la excusa a de nuestra negativa, si no nos decidimos a entrar en el Adviento y a vivir la Navidad? Son muchos los cristianos que no se toman en serio a Jesús en sus vidas , y son reflejo de no querer acoger, ni aceptar a Juan ni a Jesús, puede ser por terquedad, obstinación, inmadurez, autosuficiencia… Esto nos cuesta mucho porque sabemos que si tomamos en serio a Jesús, y a su Iglesia, si acogemos los dones de su gracia, eso cambiará nuestra vida, y entonces se pone en tela de juicio nuestros criterios, y nos coloca en la alternativa de seguirle a Él o al mundo.
– Que nuestra invocación en este Adviento sea: “ven Señor Jesús”, pero unido también a “voy Señor”, para que secundemos a la gracia en todo momento y en todo lugar.

María, Madre que busquemos a tu Hijo en todo nuestro pensar y obrar. Amén.

Un pobre sacerdote +++

VIERNES DE LA SEGUNDA SEMANA DE ADVIENTO