TERCER DOMINGO DE CUARESMA

ÉXODO:
– El Señor ha sacado al pueblo de la esclavitud y por eso debe corresponder con un amor exclusivo a su Dios salvador, y no tendremos otros dioses, debemos abandonar todo lo que no es Dios en nuestra vida y servir a Dios con todo el corazón con toda el alma y con todas la fuerzas.
– Lo que leemos hoy son las normas de vida que el pueblo de Israel tiene que vivir con Dios, que se hace cercado y de este modo con unos mandamientos posibles y vivos que no se deben transgredir. Vivir en los mandamientos por tanto es vivir en la salvación De Dios y corresponder a su Amor para con ellos.

SALMO:
“Señor, tú tienes palabra de vida eterna.”
El salmista va mostrando den su oración que la clave de la armonía interior y exterior del hombres está en los mandamientos De Dios, pues los mandamientos del Señor alegran el Corazón y son camino verdadero hacia la vida eterna, que es el fin de nuestra vida, vivir con Dios Amor para siempre.

1 CORINTIOS:
– San Pablo nos muestra cuál es la verdadera sabiduría, que es la Cruz, es el signo que es verdadera fuerza De Dios, aunque para unos parezca necedad, y para otros escándalo, y para muchos de nuestro tiempo locura.
– Es el signo salvador que San Pablo pone siempre de manifiesto pues sabe que son las heridas del Crucificado las que nos han curado, y por eso tiene que estar en alto como signo salvador que es innegable, pues la verdadera sabiduría está en este Dios que se entrega y nos ama.

JUAN:
– El Evangelio de hoy sucedió en torno a la Pascua, Jesús realiza uno de los gestos simbólicos que más debieron llamar la atención y provocar el enfado de sus enemigos: expulsó a los vendedores y a los cambistas del Templo, defendiendo el carácter sagrado y cultual de este lugar dedicado a Dios.
– Pero no sólo debemos quedarnos en el templo de piedra, sino que Jesús habla del templo de su cuerpo, anunciado así su resurrección.

LOS MANDAMIENTOS:
– Son dados en la Alianza donde Dios muestra a su pueblo el camino que debe seguir. Y no sólo es para ellos sino que son universales, son también para nosotros. Y de este modo nos damos cuenta que no debemos tener otros dioses como valores absolutos, sino que debemos mirar a Dios, y abandonar a otros dioses; la tentación que todos tenemos es la de fabricarnos ídolos más a nuestro gusto y rendirles culto (adoración al dinero, prestigio, placer, lo material…)
– Hay mandamientos que nos hacen mirar al prójimo, para mostrar el verdadero amor. Por esto no nos quitan libertad, sino que son el amigo de un vida digna, libre, en armonía con Dios y con el prójimo. Lo que es claro es que deben ir acompañados de una actitud interior. Detrás de esas normas está el compromiso personal, la fidelidad a la Alianza que Dios nos ofrece.
– Los mandamientos De Dios son una manifestación de su amor y de su solicitud paternal para con el hombre. Si amo a Dios, no querré tener a otro Dios fuera de él, no nombraré su nombre en vano, esto es, no blasfemaré, y santificaré sus fiestas. Si amo al prójimo, honraré al padres y a la madre, que son mi prójimo más cercano, no robaré no diré falsos testimonios. Dios es amor y todo lo que quiere de nosotros es que reconozcamos éste amor gratuito y le correspondamos con la observancia de los mandamientos.

LA CASA DE DIOS:
– Jesús quiere que el Templo sea casa De Dios, casa de oración, nosotros deberíamos cuidar mucho el lugar de nuestra oración, la Iglesia, no sólo como algo externos, sino signo de algo verdaderamente interno, de este modo nuestra oración no sería de cosas externas materiales, sino de nosotros mismos, una ofrenda de nuestra propia vida que es lo que agrada a Dios. Y así tendremos un lugar donde reposar en el corazón De Dios toda nuestra vida, un lugar privilegiado donde el Señor está presente para tratar de Corazón a Corazón con Él.

LA CRUZ:
– La sabiduría cristiana se basa en Cristo crucificado. La Cruz de Cristo es lo que nos ha llevado a la verdadera felicidad, porque es la sabiduría y la fuerza De Dios. La cuaresma nos lleva a centrar nuestra vida en Cristo Jesús, nos invita a una vida más exigente en su seguimiento, nos invita a ir a la Cruz con Cristo, a crucificarnos con Cristo, para ser también con él Resucitados, y Glorificados, y así caminar a pie firme hacia el cielo.

María, Madre, llévanos a vivir siempre en el corazón de tu Hijo Jesús, amando la Cruz, siguiendo los mandamientos, y con una actitud de ser Templo De Dios. Amén.

TERCER DOMINGO DE CUARESMA