TERCER DOMINGO DE ADVIENTO

ISAÍAS:
– La gran alegría que trae el profeta Isaías es el año de gracia del Señor, es que Dios nos trae la salvación, que Dios nos trae un mensaje de salvación una buena noticia, pero que no se queda en palabras huecas, sino que es una acción de salvación con los pobres, es curar los corazones desgarrados, es proclamar amnistía a los cautivos, y a los prisioneros la libertad.
– Son muchas las simbologías por las que nos muestra el profeta su alegría por la intervención De Dios en su vida y en la del pueblo, como un Dios que salva y ama de forma entrañable a su pueblo. La imagen de La Corona que se pone el novio, o como se adorna la novia; incluso a nivel vegetal como crecen y son lozanas las plantas.
– Nuestra alegría viene de que Dios quiere que todos los hombres se salven, que todos los hombres estén alegres, que den fruto abundante, y que el mundo abundo la justicia, la misericordia y La Paz.

SALMO:
“Me alegro con mi Dios”
Hoy rezamos el Magnificat de la Virgen María, en lugar de un salmo del Antiguo Testamento, y es de verdad un cántico de alegría agradecida a Dios por es MI SALVADOR. La Virgen nos enseña a dar gracias, y a saber cuál es la verdadera alegría. La verdadera alegría está en que Dios se fija en nuestra pobreza, en que Dios nos ama por encima de todo, en que Dios es salvador de nuestro pecado y viene a buscarnos sin cesar. Por eso yo decimos con María nuestra Madre: “Proclama mi alma la grandeza del Señor, se alegra mi espíritu en Dios mi Salvador.”

1 TESALONICENSES:
– San Pablo nos invita a estar siempre alegres en el Señor, pero está alegría san PAblo la concreta en una forma de vivir, nos marca una pauta para que la alegría de la salvación del Señor permanezca en nosotros.
– Lo primero SED CONSTANTES EN ORAR: si tratamos de amistad con Aquel que sabemos que nos ama, tendremos un lugar para descansar todos nuestros agobios, y sobre todo sabremos que Él está siempre con nosotros y esa es fuente de nuestra alegría.
– Vivir con un CORAZÓN AGRADECIDO, esto es dando gracia a Dios por todo, Él ha puesto un camino en nuestra vida, y en él se realiza la historia de salvación De Dios para con nosotros.
– Aprender a vivir quedándonos con lo bueno, y guardándonos de toda clase de mal. Es vivir más con un pensamiento positivo, es buscar lo bueno de las cosas, y no dejar que lo malo nos apodere. Esto nos suele pasar lo contrario, nos quedamos con lo malo y esto nos lleva a no disfrutar de las cosas buenas que tiene la vida, y que el Señor nos regala para que se haga su obra en nosotros.
– Mantenernos SIN REPROCHE, esto es que nos alejemos del pecado, que decidamos antes morir que pecar, es vivir en la salvación De Dios, es gozar de su Amor y vivir de él aborreciendo el pecado y todo mal.

JUAN:
– San Juan Bautista también nos quiere mostrar la razón de nuestra alegría, y para ello él sabe que tiene que quitarse de Enmedio, y ante tantas preguntas que le debieron abrumar, solo respondía, yo soy testigo, testimonio de La Luz; yo no soy el Mesías; yo no soy Elías; yo no soy el profeta que tenía que venir; YO SOY LA VOZ QUE GRITA EN EL DESIERTO ALLANAD EL CAMINO DEL SEÑOR. Y dice que su bautizo será más grande que el suyo, y que él no es digno ni de desatarle la sandalia.
– San Juan Bautista así nos lleva a Mirar a otro a Jesús, que es la razón de nuestra alegría, podríamos preguntarnos si de verdad lo es. Pues tenemos en el corazón tantas cosas y podemos en nuestro corazón tantas cosas en las que descansamos y pensamos que son nuestra alegría, pero es un contento pasajero. Por eso el Bautista hoy nos lleva a que nos despojemos de tantas cosas en las que hemos puesto nuestro corazón pero que no han logrado satisfacernos; hay que allanar el camino para que Jesús pueda llegar hasta nosotros, hay que cambiar nuestra idea De Dios en la que su amor, que se entrega en Jesús, sea El Centro de nuestra vida, y la razón de nuestra alegría.
– Busquemos pues vivir un encontró personal con Cristo, esa es nuestra alegría, y es a lo que el Bautista nos invita hoy, a no apartar la mirada de Jesús, El Salvador del mundo: la alegría del corazón De Dios.

María, Madre llévanos a vivir en la alegría de la salvación con un corazón agradecido. Amén.

Un pobre sacerdote +++

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