SEXTO DOMINGO DE PASCUA

HECHOS:
– El llamado concilio de Jerusalén fue un hecho muy importante De la Iglesia en sus comienzos. Se trataba de abrirse o no, con libertad de espíritu, a los paganos, sin hacerles pasar por la ley de Moisés, considerando que lo que salva es la fe en Cristo Jesús.
– La violenta discusión, primero en Antioquía y luego en Jerusalén, llevó a un encuentro y un diálogo de los responsables de las comunidades. Hoy leemos el inicio del problema y la conclusión a que llegarón después de escuchar a todos los interesados. La decisión fue claramente aperturista, desautorizando a los que habían sembrado cizaña en la comunidad, y decidiendo no imponer más cargas que las indispensables. Para ello se sienten movidos por La Luz de los alto: hemos decidido, el Espíritu Santo y nosotros.
– Al final la conclusión es que la salvación viene de Jesús y no hará falta que pasen por la ley de Moisés los no judíos.
– Es una buena lección de diálogo y apertura en la primera iglesia, la decisiión que se toma es fruto del discernimiento detenido, que consistió en escuchar a todos

SALMO:
“Oh, Dios, que te alaben los pueblos, que todos los pueblos te alaben.”
Es un salmo aperturista y misionero, la alabanza tiene que ser de todos los pueblos, pues la salvación que viene De Dios llega hasta los confines de la tierra, de modo que todos conozcan la salvación De Dios.
Nosotros también alabamos a Dios porque esta salvación ha llegado hasta nosotros y podemos gozar de su Amor por pura misericordia De Dios ,que se ha manifestado en el espíritu misionero universal De la Iglesia.

APOCALIPSIS:
– Vemos hoy la visión misteriosa y fantástica de la ciudad santa, Jerusalén, la nueva Iglesia que baja del cielo brillante, con piedras preciosas, con una muralla rodeada de doce puertas y con doce cimientos, el número alude a las doce tribus de Israel y los doce apóstoles, pues nuestra iglesia es la iglesia apostólica, todos ella iluminada por el Cordero, que es Cristo Jesús.
– Esta visión tan optimista del futuro, tienen la intención de dar ánimo se a la comunidad cristiana, para perseverar en medio de los sufrimientos debidos a la persecución y a las dificultades diarias.
– La comunidad cristiana tiene que estar basada en los apóstoles, que son los cimientos, pero a la vez misionera y universal, con puertas abiertas a todo el mundo.

JUAN:
– Creer en el Resucitado es guardar su Palabra. Jesús nos deja su paz, y nos da ánimos, pero a la vez nos pide que tengamos fe en Él, y esto se concreta en guardar su Palabra. Podríamos decir que amar a Jesús es guardar su Palabra. Fruto de la Resurrección de Cristo, es la invitación a la comunidad vital con Jesús, nuestra fe y nuestro amor a él nos introducen en un admirable intercambio, Dios mismo nos amará y hará su mirada en nosotros, si nosotros nos unimos a Él. Si vivimos a Cristo Resucitado es que guardamos en nuestras Corazón al mismo Jesús que es la Palabra, como María, y Él puede hacer su obra en nosotros a voluntad.
– Como es difícil, hoy Jesús Resucitado nos promete el Espíritu Santo.Jesús nos promete en el Evangelio que el Padre enviará el Espíritu Santo sobre los creyentes. Este Espíritu es el Paráclito, el Abogado, el defensor, que tiene dos funciones según el mismo Jesús, será Maestro que nos lo ensañará todo y será Memoria, que nos irá recordando todo lo que Jesús nos a dicho.
El Espíritu es el pedagogo, que nos prepara para el encuentro con Cristo y con el Padre, el que suscita nuestra fe y nuestro amor, y el que recuerda a la asamblea todo lo que Cristo ha hecho pro nosotros: él despierta la memoria De la Iglesia.

María intercede por nosotros ante el Padre y que podamos vivir del mismo Espíritu de tu Hijo Jesucristo, para tener un corazón abierto a todos y que busque la Jerusalén celeste. Amén.

Un pobre sacerdote +++

SEXTO DOMINGO DE PASCUA