SEXTO DOMINGO DE PASCUA

HECHOS:
– Dios quiere que todos los hombre se salve, y esto se muestra en que Dios no hace acepción de personas, Dios envía su Espíritu Santo, a aquellos que escuchan su palabra, aquellos que tienen el oído y el corazón abierto a la acción De Dios en sus vidas. Es la universalidad de la salvación Dios no hace distinciones acepta al que lo teme y practica la justicia, sea de la nación que sea.

SALMO:
“El Señor revela a las naciones su salvación”.
Alabamos al Señor porque son grandes sus maravillas, porque su victoria se manifiesta en medio de los pueblos, esta victoria no se muestra por medio del poder sino por medio de su fidelidad y de su misericordia. Es un salmo misionero que manifiesta la salvación De Dios continuando con la universalidad de la salvación de la primera lectura.

1 JUAN:
– Que comparativa tan clara, y que bien nos sabemos hace el apóstol, si nos amamos unos a otros es signo de que el amor De Dios permanece en nosotros. Es dejar que el Espíritu Santo actúe en nosotros con su Amor inefable.
– Pero la afirmación central es que Dios es amor. Ese amor nos lo ha mostrado enviándonos a su Hijo único, y tiene esta consecuencia, amémonos unos a otros, ya que el amor es De Dios. Además nos recuerda que todo es iniciativa De Dios y que ese amor suyo es gratuito, no es que nosotros nos empeñemos en amar a Dios, sino que Él nos ama primero.

JUAN:
– La primera invitación de Jesús en el Evangelio es a permanecer en su amor, y es que es verdad que necesitamos permanecer en Dios, pues nosotros por nuestro cuenta no podemos hacer nada. Necesitamos que derrame sobre nosotros el Espíritu Santo par que nos fortalezca en su Amor y os ayude a vivir en su misericordia.
– Corresponder ea este amor es primero acoger que Él da la vida por nosotros, que nadie tiene amor más grande que el que da la vida por sus amigos, y nosotros somos los amigos del Señor, que somos los elegidos del Señor para vivir en su infinito y tierno amor. Y que no se arrepiente de nosotros. Y nos pide a la vez que le obedezcamos, porque él sabe lo que es mejor para nosotros y no quiere nada pra sí mismos.
– El texto es un discurso de despedida de JEsús, después de la última Cena, y nos dice que como el PAdre le ama a Él, y Él al Pedro, y como Él les ha amado hasta llamarles amigos y dar la vida por ellos, el mandamiento que les deja como Testamento es este que nos améis unos a otros. Pero el amor que Dios nos pide tiene su origen e nÉl mismo y en Él debemos confiar y vivir de Él, y no de nosotros mismos.
– Dejémonos atraer por el Señor y que su amor nos inunde para vivir en todo de su Amor, porque lo que es claro es que sin Él no podemos hacer nada.

MAría, que vivamos en el Amor de ti Hijo, que nos enamore cada día, y nos lleve a jamás separarnos de Él. Amén

Un pobre sacerdote +++

SEXTO DOMINGO DE PASCUA