SEXTO DÍA DENTRO DE LA OCTAVA DE NAVIDAD

1 JUAN:
– Nos da la carta una serie de criterios para vivir como buenos cristianos, y nos lo dice pensando en lo que Dios ha hecho por nosotros, nos ha perdonado los pecados en el nombre de Jesús; conocemos al que es desde el principio, al Padre y al que ha permanecido en nosotros a Jesús, la Palabra De Dios, u que hemos vencido al maligno por el Señor.
– Por otro lado nos dice que no amemos al mundo, porque el que ama al mundo, no ama a Dios. Pues dice Juan que lo que procede del mundo no procede del Padre, pero no se refiere a la Creación, sino al mundo como concupiscencia de la carne, concupiscencia de los ojos y arrogancia del dinero. Esto nos esclaviza y nos separa De Dios y de los hermanos, y nos hace caminar en una autosuficiencia y autocomplacencia que quita el verdadero Amor y lo mata, porque se convierte en egoísmo, búsqueda de uno mismo, y en soberbia. Por lo tanto busquemos más lo que Dios quiere, pues el que hace l voluntad De Dios permanece para siempre.
– Podríamos preguntarnos ¿en nuestra vida seguimos la vida y criterios De Dios, o nos buscamos a nosotros mismos y lo que el mundo propone?

SALMO:
“Alégrese el cielo, goce la tierra.”
Aclamamos al Señor porque es Rey, y a Él rendimos toda nuestra vida, para que pueda hacer en todo su voluntad, y nos lleve a vivir en su amor que no tiene fin.

LUCAS:
– Hoy vemos a Ana esta santa anciana, que se dedicaba al Señor, y que se maravilla por las grandezas De Dios, ella hace lo que debemos vivir cada uno de los cristianos, vivir en una continua alabanza al Señor, y anuncia la misericordia del Señor a todas las gentes, de este modo se hace una mujer que vive de la misericordia De Dios por encima de todo.
– Este mujer vive de las cosas De Dios, tiene la vista de la fe, y ve las cosas desde los ojos De Dios. Es una mujer sencilla, y anciana, un ejemplo de fidelidad y de amor. Nosotros como ella debemos elegir al Señor, y decir sí a Cristo y no a las fuerzas del maligno. Pero aunque parezco algo de perogrullo, el que dice sí a Dios no puede decir sí al malignos. Por lo que celebrar la navidad es apartarse de los criterios del mundo, y seguir las huella de Jesús, hacer una clara opción por el Evangelio.

María, Madre llévanos a hacer una opción total por Cristo, abandonando los criterios de este mundo. Amén.

Un pobre sacerdote +++

SEXTO DÍA DENTRO DE LA OCTAVA DE NAVIDAD