SEGUNDO DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO
Jornada Mundial de las Migraciones

1 SAMUEL:
– Samuel vive con el sacerdote Elí porque sus padres le habían dedicado al servicio del Templo como agradecimiento por haberles concedido un hijo por el que habían rezado tanto. En este oficio el muchacho escucha la voz De Dios aunque no sabe que es Dios, pero el sacerdote le enseña a reconocerla y sobre todo a responderle con la disponibilidad total de su vida. Por eso el sacerdote Elí, le dice que cuando el Señor le hable Él le responda: “Habla Señor, que tu siervo escucha”. Lo más importante es que Samuel lo hace así, tiene ese corazón que escucha a Dios no sólo en este momento, sino que busca que cada palabra que Dios le daba se hiciera verdad, se hiciera realidad. Lo que quería en el fondo es responder a Dios totalmente, y para ello busca cumplir su voluntad en todo.

SALMO:
“Aquí estoy, Señor, para hacer tu voluntad.”
Refleja el salmo la disposición que ha de tener uno que es llamado pro Dios, aquí estoy, Señor, para hacer tu voluntad. Pero el salmo es más que esta respuesta, pues el salmista muestra su deseo De Dios, a quien espera con todo su corazón, en quien confianza por encima de todo, y a quien se ofrece con su propia vida.

1 CORINTIOS:
– Hoy nos muestra San Pablo que nuestro cuerpo es templo delEspíritu Santo, y nos da un toque delicado para mostrarnos que nuestro cuerpo también tiene que dar gloria a Dios que tiene que ser para Dios, y no vivir para el placer, y sobre todo habla de la fornicación, de la impureza. No podemos olvidar que tanto nuestra alma como nuestro cuerpo ha sido comprado por la sangre de Cristo, y debemos vivir para Dios, y no para nosotros mismos.
– Ante la tentación del libertinaje sexual que pueden tener los cristianos, san PAblo da los motivos teológicos de la dignidad del cuerpo humano: el cuerpo está destinado a la resurrección, con el cuerpo hemos de glorificar a Dios, nuestro cuerpos son miembros de Cristo y templos del Espíritu Santo. Ojalá miremos más como nos mira Dios, y dejemos de mirarnos como nos mira el mundo influido por el pecado.

JUAN:
– San Juan Bautista, sabe quién es Jesús y no puede dejar de mostrárselo a sus propios discípulos, por eso estando con dos de sus discípulos les dice mirad “Este es el Cordero De Dios”. Al mostrarles a Jesús los discípulos de Juan se van con Jesús. Que gran amplitud de miras la de Juan que no retiene a su discípulos, sino que sabe que es mejor seguir a Jesús, porque Él es El Salvador, el Mesías, el que viene a quitar el pecado del mundo. Cuanto debemos aprender nosotros de Juan y no apoderarnos ni un milímetro de la obra De Dios.
– Jesús entra en contacto con estos dos primeros discípulos de Juan que serán los primeros discípulos suyos, y empiezan una preguntas muy sencillas, ¿qué buscáis?; ¿dónde vives? Venid y veréis. Fueron, vieron y se quedaron con Él. Que sencillo parece seguir a JEsús, pues sólo hay que buscarle con todo el corazón, vivirle como el Maestro y el Señor, e ir con Él, estar con Él. Es verdad que ya conocían a Jesús, quién no lo conocería en su época, un hombre tan especial. Pero ellos tienen la valentía de seguirlo. Y estar con Él, les enamora, y ya no pueden dejar de ir con Él día tras día. Así de sencilla es la vocación de los primeros discípulos, ellos van con Jesús, y se enamoran de Él, cada vez más, hasta dedicar toda su vida.
– Tanto le cambió la vida a Andrés, que no puede dejar de contarlo y se lo cuenta a su hermano Simón Pedro, y le dice que han encontrado al Mesías, al Salvador del mundo. De qué modo se lo contaría Andrés a Pedro, que no duda a ir con él a Jesús, y al mirarse cara a cara Pedro se enamora de Jesús, porque Jesús está profundamente enamorado de su vida, y Jesús le llama a ser su apóstol eligiendo y cambiándole el nombre.
– NECESITAMOS DEJARNOS AMAR POR CRISTO PARA, COMO PEDRO, DARNOS CUENTA DE CÓMO NOS MIRA FIJAMENTE Y NOS LLAMA POR NUESTRO NOMBRE.

SEGUNDO DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO