SEGUNDO DOMINGO DE PASCUA

HECHOS:
– Este texto del libro de los Hechos de los Apóstoles es el llamado segundo sumario. Es una visión global de la vida de aquella primera comunidad. Una visión un tanto idealizada, pero que expresa la que tendrán que ser identidad característica de una comunidad Cristiana, transformada por la experiencia de la resurrección del señor y la efusión de su Espíritu.
– A la vez que daban testimonio valiente de Cristo Jesús, vivían con un estilo fraterno de unidad, todos pensaban y sentían lo mismos, y este pensamiento de unidad se transformaba en hecho, todo lo poseían en común, vendían sus posesiones y ponían el dinero a disposición de la comunidad, de tal modo que nadie pasaba necesidad. Son un ejemplo claro de la verdadera presencia del resucitado.

SALMO:
“Dad gracias al Señor porque es bueno, porque es eterna su misericordia.”
Es el salmo pascual por antonomasia, que rezamos constantemente en todos los domingos del año, es una invitación constante a alabar a Dios porque es el tiempo de la misericordia De Dios.

1JUAN:
– Vemos en este trozo de la carta de san Juan una serie de temas muy importantes para él: creer en Jesús, nacer De Dios, amar, cumplir los mandamientos, vencer al mundo. Que son muy propios de la vida nueva del Espíritu que nos pide Jesús resucitado. Al final aparee el binomio agua y sangre, acompañado del Espíritu, que es quien da testimonio de la verdad.

JUAN:
– Escuchamos hoy el evangelio en el que aparecen dos apariciones de Jesús, la del primer día de la semana, en ausencia de Tomás, y a los ocho días, ahora con la presencia del incrédulo, que tiene la ocasión de expresar su fe con una confesión muy afortunad, y que nosotros recogemos como acto de fe en Jesús resucitado y en Jesús eucaristía: Señor mío y Dios mío.
– El saludo de Jesús es el mismo en los dos casos, paz a vosotros, y les llena de alegría. Pero este encuentro con Jesús no es para vivir encerrados en lo a gusto que estamos con Él, sino también una llamada a la misión, Jesús nos envía, y para poder vivir nuestra vida cristiana y esta misión nos regala el don del Espíritu Santo, recibir el Espíritu Santo. Y esta misión y este regalo del Espíritu, vienen para que el perdón de los pecados se extienda en el mundo entero, y se viva en la divina misericordia.

SEGUNDO DOMINGO DE PASCUA O DE LA DIVINA MISERICORDIA