SEGUNDO DOMINGO DE CUARESMA

GÉNESIS:
– De las etapas más importantes de la Historia de la Salvación que leemos como primera lectura en los domingos de Cuaresma, llegamos hoy a la figura de Abrahán. Es con él con quien Dios dio inicio al pueblo elegido, es el modelo de fe para los creyentes de todos los tiempos.
– Hoy leemos el pasaje en que Dios le pide que sacrifique a su hijo Isaac, el hijo de la promesa, y Abrahán obedece, a pesar de que esta propuesta parece ir en contra del plan salvador que el Señor le había anunciado. Al final el ángel no le permite ejecutar el sacrificio, y le pide de parte De Dios que por este acto de fe será bendecido, y que en él todos los pueblos encontrarán también la bendición. La orden De Dios fue una prueba como dice el texto, una prueba totalmente dramática, que mostró la fe y la obediencia de aquel hombre creyente y recio. Y a la vez como Dios exige pero nos da siempre un toque se misericordia.

SALMO:
“Caminaré en presencia del Señor en el país de la vida”.
El Salmo se hace eco de la primera lectura, por parte de Abrahán ese ofrecimiento del sacrificio de alabanza, y cumplir los votos al Señor, es su actitud de obediencia, que tenemos que tener todos en conformidad con la voluntad De Dios. Pero siempre sabiendo que la voluntad De Dios, es que triunfe la vida y no la muerte, pues a Dios mucho le cuesta la muerte de sus fieles.

ROMANOS:
– Leemos un trozo de un hijo de San Pablo con cierto entusiasmo, pues el amor que Dios nos tiene Dios y que se ha manifestado en Cristo Jesús, nos hace estar firmes por encima de cualquier dificultad y tribulación. Si Dios está con nosotros, quién contra nosotros.
– Y nos recuerda que a Dios le importamos tanto y quiere que todos los hombres se salven que entrega a su único Hijo para nuestra salvación. En su muerte somos salvos.

MARCOS:
– Hoy vemos como Jesús hizo ver a sus discípulos predilectos, Pedro, Santiago y Juan, un anticipo de su destino de gloria después de su muerte en la cruz. Este acontecimiento del monte Tabor tiene lugar después del anuncio de la Pasión, y es un anuncio precioso de la acción salvadora de Jesús, pero no una negación de la entrega a la Cruz, para llevar a plenitud la Ley y los Profetas, Moisés y Elias.
– San Pedro mira con mirada humana, no quiere ir a la Cruz, no quiere que su Maestro muera, por eso está dispuesto a hacer tres tiendas, y a vivir de un modo cómodo. Pero Jesús le quita esa idea, y le muestra que el camino de la gloria, es el camino De la Cruz, y que es necesario que Él dé la vida por nosotros, para llevarnos a esa gloria, a su gloria, al cielo.
– Jesús acaba este episodio con el secreto mesiánico, Jesús no quiere que se divulgue su mesianismo hasta que vea los ánimos preparados, hasta que se pueda vivir en la voluntad del Padre

SEGUNDO DOMINGO DE CUARESMA