SANTIAGO, APÓSTOL, PATRONO DE ESPAÑA

Comentario a las lecturas

HECHOS:

– Los apóstoles daban testimonio de la resurrección del Señor con mucho valor. Y esto hacía que los miraran con mucho agrado. Esté es el mejor signo de éxito para un cristiano, que Jesucristo sea conocido y amado por los demás, no que no quedemos en nosotros mismos, sino que sean capaces de reconocerle y amarle a Él. Además vemos que Jesús les acompañaba la predicación con muchos signos y prodigios, que hacían creíbles sus palabras. Ojalá pidamos nosotros hacer creíble el Evangelio en nuestro tiempo con los signos y prodigios, empezando por vivir una vida según Dios, y amor al prójimo según el Evangelio.

– La gente creía y se acercaba al Señor, pero las autoridades cuestionan sus enseñanzas, y quieren que nieguen su fe, pero los apóstoles se mantienen fieles a Jesucristo, y esto lo muestran obedeciendo ante a Dios que a los hombres. Y desde aquí en obediencia a Cristo, comienzan a morir los primeros mártires de entre los primeros el apóstol Santiago que hoy celebramos. Es más importante Dios que la propia vida, y ojalá cada uno de nosotros aprendamos a vivirlo en la entrega diaria por Cristo, que se manifestará en la entrada cruenta de la propia vida.

SALMO:

“Oh, Dios que te alaben los pueblos, que todos los pueblos te alaben.”

Es el Señor el que rige la tierra y el que la ilumina, por eso debemos poner más nuestra confianza en sus manos que en otras criaturas.

2 CORINTIOS:

– San Pablo nos muestra la realidad de la misión de un apóstol, que es anunciar a todos la gracia del Señor y llevar a todos a la fe. Pero se manifiestan las pobrezas y limitaciones del apóstol para mostrar la grandeza De Dios: el tesoro lo llevamos en vasijas de barro, para que se ve la fuerza De Dios, pues nosotros nos cansamos y nos dejamos llevar por el desanimo, pero Dios está con nosotros en la dificultad, y en el sufrimiento, y eso hace que llevemos en nosotros la muerte de Jesús, para mostrar en todo momento que es su obra y no la nuestra.

– San Pablo nos muestra la vasija de barro que lleva este tesoro, aperturas, acosos, golpes. Y de este modo lleva en su cuerpo la muerte de Jesus, aunque está plenamente confiado en que también la vida de Jesús se manifestará en este cuerpo. Pues si a pesar de todos los obstáculos, sigue fiel a su misión de apóstol, es porque tiene una fe inquebrantable en Cristo. Aquí también miramos a nuestro apóstol, y vemos que se hace verdad este texto que hemos leído en su propia vida, pues es el primero de los apóstoles que dio testimonio de Cristo con su propia sangre.

MATEO:

– Lo primero que vemos es el deseo de la madre de los Zebedeos, de que sus hijos sean importantes, tenidos en cuenta. Esto lleva a Jesús a dar una gran enseñanza, y es que la valía ya no es por ser importantes en este mundo, y según los criterios de este mundo, ya no es ser tenido en cuenta en este mundo, sino que EL QUE QUIERA SER GRANDE ENTRE VOSOTROS QUE SEA VUESTRO SERVIDOR. Es el servicio, es el que entrega su vida, este es el grande para Dios. Para ser el Primero en el Reino de los cielos, en el reino de Jesús, hay que ser servidos y esclavo de todos, pero no de un modo desordenado, sino por Amor, esclavos y siervos por Amor, entregando la vida para la salvación del mundo igual que Jesucristo. De este modo somos nada para este mundo, pero para el Señor, somos la semilla que cae en tierra y regada por el don del Espíritu Santo, da mucho fruto.

– Quienes nos alegramos de ternera a Santiago como patrono debemos aprender de él a dar valiente testimonio de Cristo, a él no le dejaban las autoridades de hablar del Resucitado, pero obedeció antes a Dios que a los hombres, y siguió anunciándole hasta la muerte. El testimonio De Santiago nos invita a nosotros a ser también fieles y obedientes a Cristo en medio de las situaciones que nos tocan vivir. Y debemos estar dispuestos a dar termino, incluso cuando hay humillaciones, sufrimientos, persecuciones y hasta la muerte. Igual que Santiago se dejó conquistar por Cristo y luego, fue su testigo con todas las consecuencias.

– Santiago también fue madurando poco a poco en su vida espiritual, y esto nos enseña a buscar el estilo de humildad servicial que nos enseña Jesús. Esto es que no se está para ser servidos, sino para ser servidor de todos, para ser los últimos, los esclavos de los demás, y de este modo ser los primeros para el Reino de los cielos. Nosotros debemos también ir corrigiendo con la ayuda de la gracia las actitudes que nos son De Dios y no se viven según el Evangelio. Y al igual que Santiago, debemos dejar atrás las miras del mundo, del prestigio, del poder, para pasar a una actitud de servicio y testimonio, para ser discípulos de Cristo, e ir siempre en obediencia detrás del Masestro.

María, Madre sostén nuestra vida en la Roca firme que es tu Hijo Jesús. Amén.

Un pobre sacerdote +++

SANTIAGO APÓSTOL Comentario a las lecturas