SANTA MARÍA, MADRE DE DIOS

Hoy celebramos el comienzo del año civil, el último día de la octava de Navidad; la jornada de oración por La Paz y ante todo la solemnidad de Santa María Madre De Dios, fiesta mariana más antigua de la liturgia romana.

NÚMEROS:

– El pasaje que leemos del libro de los Números es un buen pasaje para empezar el año civil, pues todos necesitamos la bendición De Dios, que ahora está llena de mayor contenido, desde la venida del Señor Jesús a nuestra familia, a nuestra vida.

SALMO:

“Que Dios tenga piedad y nos bendiga”

Seguimos pidiendo que el Señor nos bendiga y que no lo haga sólo para nosotros, sino para todos los pueblos de la tierra, en un claro color católica, universal, para que todos los pueblos sean del Señor y le alaben.

GÁLATAS:

– San Pablo nos menciona en una de sus pocas veces a la Virgen María, para mostrarnos que de esa mujer ha nacido el Señor, el Mesías, El Salvador. LA finalidad de esta venida es, rescatar a los que estaban bajo la ley, y sobre todo para que recibiéramos al ser hijos De Dios, para que podamos llamar a Dios Abbá Padre, ya que el nos elegido como hijos, y nos ama entrañablemente, y también nos regala ser herederos del cielo, de lo mismo que el Hijo nos ha ganado y regalado.

LUCAS:

– A los ocho días, le pusieron por nombre Jesús. De nuevo escuchamos como el día de Navidad, cómo los pastores encontraron al Niño en Belén y marcharon luego gozosos, contando a todos su experiencia. Y también cómo “María conservaba todas estas cosas, meditándolas en su corazón.”

– Aquí, se añade además lo que sucedió a los ocho días del nacimiento de Jesús: su circulación y la imposición del nombre de Jesús, el nombre que había encomendado el ángel a José. Los padres de Jesús obedecieron la ley de su pueblo respecto a la circuncisión, y obedecieron también la indicación del ángel respecto al nombre que le había de poner a su Hijo.

SANTA MARÍA, MADRE DE DIOS