SAN PEDRO Y SAN PABLO
Comentario a las lecturas

HECHOS:

– En la primera lectura aparece san Pedro que ha sido llevado a la cárcel por anunciar el nombre de Jesús, y por predicar el evangelio. Mientras él está en la cárcel la Iglesia ora insistentemente a Dios. Es un signo precioso ver a la Iglesia orando por su primer Papa ante la dificultad, también nosotros debemos orar mucho por la Iglesia y por el santo Padre a diario, en lugar de vivir en una queja o en un enfado por lo que no entendemos, aprender de la primera comunidad cristiana que se ofrece en oración como víctima de suave olor.

– En la cárcel se le presenta un ángel del Señor a Pedro, se le caen las cadenas y el ángel va guiando a Pedro hasta la libertad, y se van abriendo las puertas a su paso. Esta liberación de Pedro de la cárcel, es para manifestar que los signos y la predicación que lleva a cabo es del Señor, y el Señor lo manifiesta de este modo con esta liberación de la cárcel . Dios siempre acompaña a sus hijos, pase lo que pase y vivan lo que vivan.

– Aquel momento fue de grave crisis para la comunidad cristiana. Tenían problemas con las autoridades religiosas y civiles. La Iglesia empieza a ser perseguida, Santiago había sido decapitado, y con san Pedro parecía que iba a suceder lo mismo. La comunidad oraba insistentemente, y el ángel del Señor lo liberó de un modo milagroso.

SALMO:

“El Señor me libró de todas mis ansias”.

Dios siempre es digno de alabanza, pero más cuando ha intercedido de un modo especial por nosotros. No dejemos por eso de proclamar sus grandezas, y de darle gracias porque nos quita todas nuestras ansias. Y si vivimos en Él y de cara nos veremos transformados por su gloria, y si tenemos necesidad De Dios siempre acudamos a Él para que transforme todo nuestro ser y nos salve de nuestras angustias. Y así podremos como dice el salmo “gustar y ver que bueno es el Señor por siempre.”

2 TIMOTEO:

– San Pablo sabe que llega el fin de su vida, y sabe que ha recorrido todo por y para el Señor, reconociendo sus pecados y dejándose hacer por la misericordia De Dios. Además presume de que ha sido capaz de llevar a cabo el anuncio completo del Evangelio por pura gracia De Dios. Esto es que Dios ha obrado en Él porque se ha dejado hacer por Él. Y hace un canto confiado en el Señor, que siempre ha salido fiador por Él, y que lo seguirá liberando hasta el final de los tiempo, porque Dios tiene más deseo de nuestra salvación que nosotros mismos, y nos quiere llevar al cielo.

– Pablo escribe a Timoteo desde la cárcel en Roma, como un mal hechos, sintiéndose abandono de todos, sin hacerse ilusiones sobre cuál va a ser el final de su prisión. Pero sabe que se ha entregado a Cristo en su apostolado, y casi si une ya a Él como ofrenda de su propia vida, imitando su sacrificio pascual. Y si mira hacia atrás San Pablo puede dar gracias y se puede sentir orgulloso de la labor que ha llevado a cabo por el Señor desde su conversión. Y sobre todo porque sabe que lo que no le abandona es la confianza en Dios.

MATEO:

– ¿Quién decís que soy yo? Esta es la pregunta de la vida de los apóstoles y de la nuestra. Saber y vivir quien es Jesucristo en nuestra vida condiciona nuestra forma de acogerle en nuestra vida, y de dejar que haga su obra en nosotros. Si decimos como san Pedro que es nuestro Mesías, nuestra Salvador, nuestro Rey y Señor; esto no sólo tiene que salir de nuestra boca, sino de nuestra mente, y nuestro corazón, que ser rinden a tan Rey y Señor, y que ya no vivimos para nosotros mismos, sino para Él que ha dado la vida por nosotros, sin escatimar en nada; dando todo por amor.

– Jesús si respondemos con nuestro labios, vida y corazón a su llamada, Él también nos elige para obras grandes, para la santidad, y a cada uno según un camino. Hoy a san Pedro como la piedra sobre la que edifica su Iglesia, la que tiene poder contra el enemigo, la que tiene la llaves del cielo para atar y desatar. Jesús de este modo lo nombra como primer papa, al reconocerle Pedro como Mesías, Jesús le reconoce como Pastor que guía y cuida a su Iglesia. Tenemos de este modo siempre puentes que nos llevan a vivir la vida divina, en nuestra pobreza, por puro designio y elección de la misericordia De Dios, encarnada en Jesucristo.

La fiesta de hoy nos estimula a aumentar nuestra conciencia de Iglesia, y sobre todo de Iglesia apostólica. Nuestro fundamento es Cristo Jesús, pero el mismo ha puesto fundamentos visibles, como regencia de unidad, de fe y de caridad. Pedro y Pablo son las columnas donde se asienta la primera Iglesia que vivías y se alimentaba de dos lugares, los judío-cristianos y los pagano-cristianos, que hacen el total de la humanidad, y a los cuales representas Pedro y Pablo respectivamente.

Pedro y Pablo son dos figuras diferentes, pero al servicio del mismo Evangelio. dos apóstoles con carácter propio, con virtudes y defectos, con lugares diferentes de actuación, pero enamorados de Cristo y valientes testigos suyos. PAra ellos podríamos leer despacio el prefacio de hoy:

En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno.

Porque la fiesta de tus santos Apóstoles nos llena de júbilo. Pedro es nuestro guía en la fe que profesamos; Pablo, expositor preclaro de tus misterios. Pedro consolidó la Iglesia primitiva con los israelitas que creyeron; Pablo fue preceptor y maestro de los paganos, que Dios quería llamar a su Iglesia.

Así, después de haber congregado por caminos diversos a la familia de Cristo, esa misma familia los asocia ahora en su veneración con una sola corona.

Pedro con su profesión de fe y Pablo con sus escritos, nos invitan a ser también nosotros evangelizadores incansables en el mundo de hoy. Pedro con su actitud de amor, “tú sabes que te amo”; y Pablo con su total identificación con Cristo, “todo lo puedo en aquel que me conforta”.

María, Madre llévanos a vivir en el Amor De San Pedro y en la unión con Jesús de San Pablo. Amén.

Un pobre sacerdote +++

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