SAN LORENZO

10 de agosto

Comentario a las lecturas

2 CORINTIOS:

– La vida es un tema de generosidad, según estés dispuesto a dar así se recibe, pues solo dando se abre el corazón para poder recibir. Si uno está dispuesto a dar no puede hacerlo por puro cumplimiento, sino porque que esta dispuesto a dar, por amor y por lo tanto con una verdadera alegría.

– Por otro lado nos dice que el Señor quiere colmarnos de sus dones, y no para vivir de cualquier modo, sino para que abundemos en buenas obras, y en especial en las obras de misericordia, de bondad, de ternura…, de verdadera caridad.

– De este modo vemos que esta lectura porque resalta la caridad como característica de todo buen cristiano, y porque lo fue también de San Lorenzo que celebramos hoy. Se puede dar algo con tacañería, por compromiso, a disgusto. O bien, por generosidad, de buen grado, pensando que Dios nos ha dado antes con plenitud.

SALMO:

"Dichoso el que se apiada y presta."

Dichoso el que se apiada y presta, administra rectamente sus asuntos, reparte limosna a los pobres, su caridad es constante, sin falta. San Lorenzo como diácono encartado de los bienes de la comunidad, se distinguió por su amor y su generosidad con los pobres.

Es un salmo que nos lleva a meditar como es nuestra confianza en el Señor, y si somos capaces de vivir en la Caridad del Señor, pero la verdadera caridad de descubrir a Cristo en el prójimo.

JUAN:

– La lectura del Evangelio subraya otro aspecto de San Lorenzo, su disponibilidad al sacrificio, incluso hasta la muerte. La comparación de Cristo es expresiva: un grano de trigo muere en el seno de la tierra, pero es para dar fruto. Hay que saber renunciar a uno mismo , aborrecerse a sí mismo, para poder ganar los valores más importantes.

– El mejor modelo es el propio Jesús, que renunció a su vida para salvar a la humanidad. San Lorenzo, martír, generoso, supo seguir los camino del Jesús, y es una llamada para cada uno de nosotros a una entrega total al Señor.

– Dos lecciones por lo tanto para cuidar en el día de hoy, la caridad generosa para con los pobres y la disponibilidad total a la hora de dar testimonio de Cristo, hasta el martiricéis, si hiciera falta. Por lo tanto seamos como el mismo San Lorenzo, diáconos y mártires; esto es servidores y testigos de Cristo.

María, Madre ayúdanos a ser servidor y testimonio del Amor que tu Hijo Jesucristo nos tiene. Amén .

Un pobre sacerdote +++

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