SAN JUAN, APÓSTOL Y EVANGELISTA
Comentario a las lecturas

1 JUAN:
– Nos escribe el apóstol en su primera carta, y nos habla de que es lo que predican, y nos dice que no es algo teórico, sino algo vivencial, pues hablan de lo que han visto, oído, tocado, y esto no es una cosa, sino que es una persona, el Verbo de la vida, que se hizo visible y que ha pasado por su vida y ha tocado toda su vida.
– Lo que nos quiere enseñar san Juan es algo muy claro, el amor De Dios se nos ha manifestado para que tengamos comunión de vida. On él y la alegría sea plena, pare que estemos unidos con el Padre y con su Hijo Jesucristo, y de este modo se llene la alegría de nuestro corazón, vivamos en plenitud. Sólo experimentar y tocar al Verbo de la vida, es nuestra verdadera alegría.

SALMO:
“Alegraos, justos, con el Señor.”
Una invitación a la alegría para los que se saben amados y salvados por Dios, pues es el gozo de vivir en La Luz y en un Dios al que le importamos mucho.
Esta alegría se ve en que el Señor reina, y va haciendo su camino en cada hombre, en el que está en tinieblas dando luz, en el que está ciego dando visión, en el herido siendo sanación, etc…

JUAN:
– “Vio y creyó”. El Señor acaba de nacer y el evangelio nos sitúa hoy en el día de la resurrección. con su nacimiento, Jesús inicia su camino de regreso al Padre, y a través de su muerte y resurrección, nos abrirá definitivamente las puertas del cielo. San Juan fue testigo de su venida en la carne. Él nos puede ayudar a creer en el Señor con todo nuestro ser, espíritu, alma y cuerpo (del comentario del Magnificat).
– Leer este pasaje en plena Navidad nos ayuda a entender todo el misterio de Cristo. No se trata sólo de la entrañable escena del Niño que nace adorado por pastores y magos. Ese Niño es el que con su muerte pascual nos conseguirá la salvación y la vida. La Navidad, cuando se profundiza, nos lleva hasta la PAscua, ya lo escuchamos en la Calenda en la Misa del Gallo.

– Hoy al celebrar a san Juan podemos pensar en ser anunciadores del Evangelio, en ser evangelizadores, pero lo primero que necesitamos es ser evangelizados nosotros mismos. Estar convencidos de esa gran noticia del amor De Dios, que Juan nos va a ir repitiendo en su carta. Debemos pensar si vivimos en comunión real de toda la vida on el Señor, y si estamos dispuestos a vivir en todo lo que el Señor nos pida.

MAría, Madre llévanos a vivir en el gozo de la salvación De Dios y de la comunión con Él. Amén.

Un pobre sacerdote +++

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