SÁBADO XXII SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO

1 CORINTIOS:
– San Pablo trabaja hasta agotarse y encima le insultan y le calumnian y le e tratan como la basura del mundo. Lo que nunca podrán decir es que no les quiera.
– El principio para todos, y de modo particular para ellos, debe ser la humildad. ¿Quién te hace tan importante? ¿Tienes algo que no hayas recibido?
– Debemos preguntarnos con sinceridad que es lo que buscamos en nuestra vida, el poder o el servicio, pues el servicial, el humilde, reacciona con más serenidad, pues como dice san PAblo hay que gloriarse de las debilidades

SALMO:
«Cerca está el Señor de los que lo invocan»

El salmo nos orienta hacia el juicio De Dios y nos invita a poner en él la confianza, no en nuestros méritos ni en el prestigio que podamos tener.

LUCAS:
– Jesús preciaba el sábado y como buen judío, lo vivía dentro de su espiritualidad. Bien vivido el sábado era un día de especial presencia para los judíos. Pero lo que aquí critica Jesús es una interpretación exagerada del descanso sabático. De este modo Jesús habla realmente con autoridad y poder, se atreve a reinterpretar una da las instituciones más sagradas de su pueblo.
– Podríamos decir que Jesús nos enseña a distinguir entre lo que es importante y lo que no lo es. Guardar el sábado como día de culto a Dios, de descanso en su honor, de paz y vida de familia, de liberación interior, si era importante. Pero no trabajar, no poder tomar y comer unos granos al pasar por el campo, era interpretar exageradamente.
– A nosotros nos pasa lo mismo, cuántas veces perdemos la serenidad y el humor por tonterías, aferrándonos a costumbres sin importancia. A nosotros nos podría pasar con el domingo, y el domingo es un día que tiene que ser todo él, un día de alegría por la victoria de Cristo y por nuestra propia liberación. Vivíamos por eso cargando de Amor y de presencia del Señor cada día, y demos prioridad al Señor y sus mandamientos en nuestra vida, pero siempre cargándolos de su Amor misericordioso.

María, Madre que vivamos siempre y en todo a tu Hijo Jesucristo. Amén.

Un pobre sacerdote +++

SÁBADO XXII SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO