SÁBADO XIX SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO

JOSUÉ:

– Hoy Josué habla al pueblo sobre abandonar a otros dioses y optar por el Señor nuestro Dios. Es una opción clara y radical, la idolatría no coge en el seguimiento real del Señor, y por eso hoy comienza nuestra lectura con que tomemos una opción sincera por Dios o por los otros dioses.

– El pueblo quiere al Señor, y dice «¡Lejos de nosotros abandonar al Señor par ir a servir a otros dioses!», pero esto no es sólo una afirmación, sino que el pueblo empieza a hacer memoria con todo lo que el Señor ha hecho por nosotros.

– Ante la discusión en la que entre Josué con el pueblo, sobre el servir al Señor ante todo y sobre todo, el pueblo se reafirma en su decisión de apostar por el Señor.

– Si tantos favores le debe Israel a su Dios a ese amor debe responder también con su amor. Se trata de una opción, elegir hoy a quién se quiere regir. Hoy también nosotros debemos reafirmar nuestra elección de nuestro Bautismo de ser para el Señor, y de renunciar al mal. Debemos hacer esta elección renunciando a las tentaciones que nos presentan otros dioses y elegir al Señor. La tentación de la idolatría no sólo fue para el pueblo, sino que adorar a otros dioses, es seguir un estilo de vida no conforme con el que Dios quiere para su pueblo y para nosotros. Abandonemos a otros dioses y elijamos siempre a Dios como nuestro único Señor.

SALMO:

«Tú, Señor, eres el lote de mi heredad»

Tenemos que hacer nuestro el buen propósito del salmista del hoy, de que el Señor sea nuestro bien, y sea el lote de nuestra hereda, de este modo acogeremos que su sendero se el sendero de nuestra vida, y que nos sacie en su presencia y que nuestra alegría sea siempre el Señor.

MATEO:

– Jesús atendía a todos, y con preferencia a los más débiles y marginados, los enfermos, los pecadores. Y hoy coloca en medio a los niños que traen para que los bendigan. A los apóstoles les agotan pronto la paciencia, pero Jesús pide que se los acerquen y que les dejen acercarse. Y no sólo es por amabilidad, sino que le gusta ponerlos como modelo de la actitud que debemos tener los discípulos para ir el Reino de los cielo, es el espíritu que Dios desea de nosotros, sabernos en manos de un Dios que es bueno que nos ama, que es Padre y que no nos abandona. Y de este modo poner toda nuestra confianza y nuestra vida en sus manos.

– El modelo para seguir a Dios, es la sencillez, la limpieza de corazón, la convicción de nuestra debilidad, actitudes para ponernos en manos De Dios.

María, Madre llévanos a vivir siempre como hijos y niños en manos de nuestro Padre Dios. Amén.

Un pobre sacerdote +++

SÁBADO XIX SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO