SÁBADO XIX SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO

EZEQUIEL:

– El profeta tiene un diálogo muy vivo que nos muestra la relación entre Dios ynosotros. El profeta nos recuerda que cada uno es responsable de sus actos y que no nos refugiemos en un falso sentido de culpa colectiva. Si todos fallan, y tú no, quedarás a salvo, el pecado de los demás no caerá sobre ti. Si los demás son buenos, pero tú has decidido hacer el mal, no te servirá de nada la bondad de tu familia o de tu comunidad, tendrás que responder de tus actos.

– Yo juzgaré a cada uno según su proceder. Buscamos excusas para nuestros fallos y tendemos a echar la culpa a otros, pero para bien o para para mal, cada uno responde de sus actos. El profeta nos presenta una lista impresionante de opciones que tenemos que hacer los creyentes, observar la justicia, no ir tras los ídolos, respetar a la mujer del prójimo, no explotar al necesitado, no robar, devolver lo recibido en préstamo, no prestar con usura, juzgar con imparcialidad, caminar según los mandatos De Dios…

SALMO:

“Oh, Dios, crea en mí un corazón puro”.

Tenemos que pedir a dios esa fortaleza con el salmo, que nos de un corazón puro, que nos ayude a afianzarnos en él, y que vivamos siempre de Él , pues sin Él no podemos hacer nada.

MATEO:

– Jesús atendía a todos, y con preferencia a los más débiles y marginados, los enfermos, los pecadores. Y hoy coloca en medio a los niños que traen para que los bendigan. A los apóstoles les agotan pronto la paciencia, pero Jesús pide que se los acerquen y que les dejen acercarse. Y no sólo es por amabilidad, sino que le gusta ponerlos como modelo de la actitud que debemos tener los discípulos para ir el Reino de los cielo, es el espíritu que Dios desea de nosotros, sabernos en manos de un Dios que es bueno que nos ama, que es Padre y que no nos abandona. Y de este modo poner toda nuestra confianza y nuestra vida en sus manos.

– El modelo para seguir a Dios, es la sencillez, la limpieza de corazón, la convicción de nuestra debilidad, actitudes para ponernos en manos De Dios.

María, Madre llévanos a vivir siempre como hijos y niños en manos de nuestro Padre Dios. Amén.

Un pobre sacerdote +++

SÁBADO XIX SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO