SÁBADO XI SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO

2 CORINTIOS:

– San Pablo lo que busca es defender ante la comunidad de Corinto la credibilidad de su ministerio, atacada por sus adversarios. Defiende la doctrina que predica y no su persona.

– Nos habla hoy también de la espina en la carne, que le apalea y que le hace no ser soberbio. Esto le hace más humilde, y le da ocasión para confiar en la ayuda De Dios: “te basta mi gracia, la fuerza se realiza en la debilidad.

– San Pablo nos enseña varias cosas muy claras en sus palabras:

1. No creernos nosotros El Centro, sino buscar siempre el bien de las personas y El Progreso del Reino De Dios.

2. No orgullecernos si tenemos algún don particular, porque Dios nos lo da para bien de los demás, para ir construyendo comunidad y evangelizar más eficazmente a Cristo en nuestro mundo.

3. No perder nunca la confianza en Dios, aunque nos sintamos débiles y frágiles, te basta mi gracia, muy a gusto presumo de mis debilidades, porque así residirá en mí la fuerza de Cristo, cuando soy débil entonces soy fuerte.

4. También nos invita a alegrarnos si nos toca sufrir, vivo contento en medio de los insultos, privaciones, dificultades sufridas por Cristo.

5. Si tenemos alguna espina contra la que nos toca luchar, saber relativizarla, como hace San Pablo, viendo en ella una invitación a no ser soberbios ni autosuficientes; seguramente nos ayudará también a comprender mejor a los demás, cuando descubramos en ellos dificultades o errores.

SALMO

“Gustad y ved que bueno es el Señor.”

MATEO:
– Debemos vivir hoy en la enseñanza de Jesús para poner en el todo nuestro ser y vivir en la confianza en Dios, en oposición por la excesiva preocupación por el dinero, por lo material. Y todo lo hace Jesús con el ejemplo del abandono en la Providencia, al mirar a los pájaros del cielo, a las flores del campo, vivir preocupados De Dios y ni siquiera preocupados por lo que va a comer.
– Nadie puede servir a dos señores, no podemos vivir en la idolatría. Sirviendo, dando culto y preocuparnos por cosas que no son Dios. No nos podemos dejar agobiar por la preocupación ni angustiar por lo que sucederá mañana. Hay que tener una actitud más serena en la vida, hay que trabajar, y ganarse el sueldo y el pan, pero sin dejarnos dominar por el estrés y viviendo agobiados que nos quite La Paz, la serenidad, y nos impida hacer las cosas en el Señor. Y la verdad es que en nuestra vida vivimos siempre preocupados de más, y siempre con prisas.
– Otra cosa que nos enseña el Señor es darle importancia a lo que verdaderamente la tiene, no dejarnos deslumbrar por necesidad y bienes que no valen la pena, y sobre todo a buscar el Reino De Dios, todo lo demás es secundario, aunque no se pueda descuidar.

María, Madre llévanos a buscar a Jesus por encima de todas las cosas.

Un pobre sacerdote +++

SÁBADO XI SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO