SÁBADO XI SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO

2 CRÓNICAS:
– Hoy al mirar esta lectura podemos mirar nuestra propia vida en la que puede hacer idas y vueltas, conversiones y recaídas, tanto en nuestra relación con Dios como en la conducta con los demás. No adoramos estelas ni nuestros ídolos se llaman Baal, pero sí podemos falta al primer mandamiento, que sigue siendo el más importante, no tener otro Dios más que al Señor. El dinero, el éxito social, la vanidad, la fama, el placer, la ambición, las ideologías, todo eso puede ser nuestro ídolo particular. Que nos acarreará, a corto o a largo plazo la ruina. Debemos leer por tanto la historia del pueblo de Israel para aplicárnosla a la nuestra, y mirar cuantos falsos dioses hay en nuestra vida y nos creamos nosotros.

SALMO:
“Le mantendré eternamente mi favor.”
Dios siempre es fiel, siempre es bondad, siempre es amor, y por eso siempre mantiene su favor para con el hombre, aunque el hombre se separe De Dios, Dios nunca se desentiende de él, si que corrige al hombre con el corazón desviado. Esto también es para nosotros que debemos corregir en muchas cosas nuestra conducta y vivir para el Señor.

MATEO:
– Debemos vivir hoy en la enseñanza de Jesús para poner en el todo nuestro ser y vivir en la confianza en Dios, en oposición por la excesiva preocupación por el dinero, por lo material. Y todo lo hace Jesús con el ejemplo del abandono en la Providencia, al mirar a los pájaros del cielo, a las flores del campo, vivir preocupados De Dios y ni siquiera preocupados por lo que va a comer.
– Nadie puede servir a dos señores, no podemos vivir en la idolatría. Sirviendo, dando culto y preocuparnos por cosas que no son Dios. No nos podemos dejar agobiar por la preocupación ni angustiar por lo que sucederá mañana. Hay que tener una actitud más serena en la vida, hay que trabajar, y ganarse el sueldo y el pan, pero sin dejarnos dominar por el estrés y viviendo agobiados que nos quite La Paz, la serenidad, y nos impida hacer las cosas en el Señor. Y la verdad es que en nuestra vida vivimos siempre preocupados de más, y siempre con prisas.
– Otra cosa que nos enseña el Señor es darle importancia a lo que verdaderamente la tiene, no dejarnos deslumbrar por necesidad y bienes que no valen la pena, y sobre todo a buscar el Reino De Dios, todo lo demás es secundario, aunque no se pueda descuidar.

María, Madre llévanos a buscar a Jesus por encima de todas las cosas.

Un pobre sacerdote +++

SÁBADO XI SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO