SÁBADO X SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO

1 REYES:

– Hoy Elías al echar el mando encima de Eliseo, lo elige con un amor preferencial para que sea su discípulo predilecto. Y Eliseo, sin pensárselo abandono todo por seguir el designio que Dios había preparado para él, vuelve a despedirse de sus padres, pero a la vez hace un signo que no le va a dejar volver a la vida antigua que tenía, pues coge la yunta que estaba utilizando, la rompe hace una hoguera cocina a los bueyes y se los comen, y después se va por el caminito del Señor guiado por Elías. Ya no puede volver atrás porque ha quemado lo que era su sustento y su vida. De este modo su decisión es irreversible, al matar a los bueyes y organizar un banquete de despedida, haciendo fuego precisamente con los aperos con los que trabajaba. No hay vuelta atrás.

– Ejemplo de verdadero seguimiento de la vocación a la que Dios le llama. Todos tenemos una misión a cumplir, que es dar testimonio de Cristo en nuestro ambiente, en nuestro camino. Debemos estar dispuestos a todo por seguir este camino haciendo presente al Señor, y para ello debemos quemar muchas cosas en nuestra vida, y poner al Señor por encima de todo.

SALMO:

“Tú eres, Señor, el lote de mi heredad”.

He aquí la clave para una respuesta clara al Señor, que Él sea nuestro todo, nuestro lote, nuestra heredad, lo que anhelamos tener, y lo que verdaderamente nos es suficiente par tener vida y vida en abundancia.

MATEO:

– Hoy Jesús nos enseña como debemos portarnos en relación a la verdad. JEsús nos enseña que no se debe jurar en falso, y que la verdad brille por sí sola, que la norma del cristiano sea el sí y el no con transparencia y verdad. Todo lo que es verdad viene De Dios, lo que es falsedad y mentira, del demonio.

– Que nuestro hablar sea si, sí, no, no. Palabras, palabras y más palabras. ¡Cuántas decimos y con qué facilidad! Como si todo mereciera nuestro comentario o si estuvieran los demás esperando nuestra sabia opinión. Explicaciones va y vienen para justificar nuestras acciones. Si alguna vez aprendiéramos a callar y acoger el silencio interior como un momento de gracia para llenar el vacío de nuestro monólogo y dar sentido a la incoherencia de nuestras verdades, entonces nuestras vida sería un sí, sí a su llamada.

María, Madre enséñanos a caminar en la verdad. Amén.

Un pobre sacerdote +++

SÁBADO X SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO