SÁBADO VII TIEMPO ORDINARIO

ECLESIÁSTICO:
– Hoy leemos una himno de alabanza a Dios por haber creado al hombre. El hombre es obra De Dios, está hecho nada menos que a imagen De Dios, ha recibido De Dios todo lo que tiene, y ha sido creado para poder alabar a Dios, para poder reconocer su presencia. Es verdad que el hombre ha sido creado grande en la creación, pero siempre dependiente y necesitado De Dios, porque Dios siempre está con nosotros y nos cuida.
– Todo nos lo ha dado Dios, de modo que esta lectura nos invita a apreciar nuestro propio cuerpo y darle gracias al Señor por la vida. Es verdad que somos débiles, y a veces nos complicamos la vida, pero Dios no nos abandona.
– Somos invitados a admirar y amar a Dios que nos ha pensado y creado; que nos conoce y nos ama desde siempre. Por eso no podemos buscar otros dioses, no podemos caer en pecado de idolatría, no podemos buscar la alegría de nuestro corazón fuera De Dios que nos ama y nos crea con tanto amor. Y además esto se muestra en el amor a los hermanos, que son imagen De Dios como nosotros, que son hijos De Dios como nosotros.

SALMO:
"La misericordia del Señor dura siempre, para los que cumplen sus mandatos".
Simplemente leer esta antífona que repetimos, podría llevarnos a confusión, mostrándonos que Dios no quiere la salvación de todos, pero no es así, se refiere más a nosotros, sólo el que acoge a Dios, que vive en sus mandamientos, es el que goza siempre de la misericordia, porque también la recibe en su corazón y en todo su ser.
Es una imagen conmovedora la De Dios Padre que se conmueve por sus hijos, que conociendo ama a sus hijos, que se preocupa del barro que Él ha creado. Dios que se conmueve es rico en misericordia que se derrama, sólo es necesario que alguien la acoja de verdad.

MARCOS:
– Los niños son los protagonistas de la enseñanza de Jesús del día de hoy. En su época estos eran muy poco considerados, no valía la pena gastar tiempo con ellos, pero Jesús se fija en ellos y los quiere, y los pone como modelo de los que se pueden acercar a Él.
– Jesús se fija en ellos y los pone por modelo, porque son insignificantes, los que de verdad tienen necesidad de otro, no son autosuficientes como nos creemos todos, sino que al carecer de medios, siempre son más receptivos y abiertos a la vida y a los demás.
– Debemos hacerno como niños, para no vivir de nosotros mismos, de nuestras fuerzas, de nuestras riquezas, sino confiados en el Señor, que viene a salvarnos. Esto no es ser niños mal criados, sino a tener la confianza den Dios, y estar disponibles a lo que Dios quiera escuchando su Palabra y viviendo de su gracia.

María, Madre, llévanos a vivir como hijos que depende de su Padre Dios. Amén.

Un pobre sacerdote +++

SÁBADO VII TIEMPO ORDINARIO