SÁBADO VI TIEMPO ORDINARIO

HEBREOS:

– La lectura nos invita a permanecer perseverantes en la fe, y lo hace mediante ejemplos de personajes bíblicos que han caminado en fe, sin separarse del Señor, y mostrarnos de este modo que sí se puede vivir en la fe, no sólo porque Dios lo pida, sino porque hay hombre que lo han vivido.

– Aparece un definición de Fe: «La fe es seguridad de lo que se espera y prueba de lo que no se ve». Esta definición es concorde a lo que vivieron los personajes que se citan, pues aunque vivieron en una experiencia real de vivir para el Señor, no vieron al Salvador prometido por Dios.

– De modo que hoy al mirar a nuestro primeros padres, se trata de que aprendamos del pecado ajeno y sobre todo de que admiremos e imitemos la fe de tantos que aparecen en la historia de la Salvación.

SALMO:

«Bendeciré tu nombre, Señor, por siempre.»

Este salmo es una alabanza al Rey Yahvé, y por eso nosotros nos unimos a esta alabanza, porque Dios siempre nos acompaña y sus grandes obras son dignas de ser reconocidas. Demos gracias a Dios por todas la hazañas que hemos visto que ha realizado en la Creación, en la Humanidad, pero especialmente en nosotros.

MARCOS:

– Pasaje de la Transfiguración, hoy la voz del Padre Dios invita a los discípulos a aceptar a Jesús como el maestro auténtico, les pide que escuchen toda palabra que sale de su boca, no para oírla sino para vivirla.

– Es de esperar que nuestra reacción ante este hecho no sea como la de Pedro que quiere construir tres tiendas y quedarse hay tan a gusto para siempre. Le gusta el Tabor, le gusta la gloria. No quiere oír hablar de Cruz ni de Calvario, quiere y acepta lo fácil, rehuye lo exigente, la renuncia. Pero aquí estamos retratados cada uno de nosotros, pues nos gusta lo cómodo y lo fácil, lo complicado es estar a las duras y a las maduras. No podemos hacer una selección exquisita del Evangelio.

María Madre que vivamos siempre para estar con Jesús en la Gloria y en la Cruz. Amén.

Un pobre sacerdote +++

SÁBADO VI TIEMPO ORDINARIO