SÁBADO IV SEMANA DE CUARESMA

JEREMÍAS:
– Jeremías aparece hoy como figura de Jesús, un justos perseguido por su condición de profeta valiente, que de parte De Dios anuncia y denuncia a un pueblo que no quiere oír sus palabra.
– Se dirige con confianza a Dios pidiendo a su ayuda para que no prosperen los planes de sus enemigos. El drama de Jeremías es tremendo, es una figura durísimo, pro haber sido llamado por Dios para ser profeta en tiempos muy difíciles, pero impresiona como prevalece en él la confianza, como se pone en manos De Dios para que lleve su vida en la dificultad, y le enseñe y ayude a ser fiel en la dificultad en las duras pruebas.

SALMO:
“Señor, Dios mío, a ti me acojo.”
El Salmo es una invocación a Dios pidiendo auxilio en la persecución, con el gran deseo de que los malvados abandonen su mala vida, y sabiendo que Dios se conmueve con los pobres, los sencillos, los inocentes, porque Dios conoce el corazón de las personas, y según sea desde el corazón su petición así actuará.

JUAN:
– Hoy vemos un reflejo de Jesús, que camina con decisión, aunque con sufrimiento, hacia el sacrifico De la Cruz. De este modo Jesús es signo de contradicción, uno lo aceptan, otro lo rechazan. Pero tanto si lo aceptan como si lo rechazan, Jesús camina como el cordero manso que es llevado al matadero. Confía en su Padre Dios, y le pone el Espíritu en sus manos, con una actitud de humildad sublime, porque Jesús va buscando llevar perdón a cada uno.
– Podemos ver de este modo a Jesús que va camino del Calvario, pero no defendiéndose sigo que Jesús humildemente callaba y obedecía a la voluntad del padre, y su actitud cada vez es más contemplativa, más de estar mirando al Padre. Nosotros también deberíamos ir entrando en una actitud más contemplativa, para entrar en los misterios De Dios en este fin de cuaresma y próxima Semana Santa.

María, Madre llévanos a contemplar el Amor del Corazón de tu Hijo. Amén.

Un pobre sacerdote +++

SÁBADO IV SEMANA DE CUARESMA