SÁBADO DE LA OCTAVA DE PASCUA

HECHOS:

– Impresiona que la impresión que los apóstoles dan a los jefes del pueblo, es que son poca cosa, pues son hombres sin legras, y sin instrucción, y se sorprenden de que sean capaces de anunciar de esta manera a Jesús. Pero es la obra grande De Dios con los más pobres instrumentos humanos. Yo lo experimento en mi vida a diario, el Señor actúa con lo más pobre que es mi vida, y llega a los corazones de los hombres.

– Tan flojos los consideraban que no les castigan, además porque el testimonio del milagro era evidente y temían que el pueblo se levantara, y lo que hacen es prohibirles severamente predicar y enseñar en el nombre de Jesús. A lo que Pedro el inculto, y el que no tenía formación, le responde que es justo seguir al Señor, y que van a dar testimonio de lo que han visto y oído. De este modo nos muestra que lo más importante para un verdadero anuncio del evangelio no sólo es saber teología (que es importante y hay que formarse), sino tener una experiencia de encuentro con Cristo Vivo y Resucitado, sin esta experiencia lo demás queda hueco y sin fundamento real.

SALMO:

“Te doy gracias, Señor, porque me escuchaste”

Hoy el Señor con este salmo pascual y mesiánico que rezamos todos estos días a trozos, nos pone la mirada en proclamar su victoria, y hacer una verdadera acción de gracias porque nos hace victoriosos, nos escucha y nos salva.

MARCOS:

– Hoy el evangelio nos lleva a fijar la mirada en tres cosas que nos llevan a caer en la cuenta de cómo Dios es tan misericordioso con nosotros.

1.- Nos invita a creer en el testimonio del otro, nos lo dice con María Magdalena, con los dos de Emaus…, los discípulos no creen, y esto muchas veces nos pasa a nosotros, no creemos en el testimonio de los demás, y tenemos a veces un prejuicio que no nos deja mirar de cara al Señor en los hermanos. Esta es la primera enseñanza para nosotros.

2.- La segunda enseñanza, es la corrección que Jesús hace de los discípulos, por su falta de fe y su dureza de corazón. Hay que tener un corazón blando, que se deja tocar por la acción De Dios, hay que tener un corazón que escuche…, estas disposiciones también las debemos pedir hoy al Señor.

3.- Por último a pesar de todo esto, Jesús confía en los suyos, ya sabe que son un desastre y que les falta mucho camino por recorrer, pero Él confía en ellos, pues les confía su misma misión, ir al mundo entero y proclamar el evangelio a toda la creación.

– Que bueno es Jesús que confía en nosotros, nos corrige con amor, y nos abre a la acción del Espíritu en los hermanos.

María, Madre llévanos a vivir siempre de la mano de tu Hijo Jesús. Amén.

Un pobre sacerdote +++

SÁBADO DE LA OCTAVA DE PASCUA