MISA DEL 23 DE DICIEMBRE

MALAQUÍAS:
– El profeta anuncia como el Señor viene a purificar nuestra vida, a que la vivamos más según su voluntad, y a que todo sea para agradarle. La venida del Señor será gracia y juicio a la vez, será fuego de fundidor, que purifica quemando, para que la ofrenda del Templo sea dignamente presentada ante el Señor.
– La gran misión del mensajero del Señor es la de convertir el corazón de los padre hacia los hijos, y el corazón de los hijos hacia los padres. Que bien nos viene este oráculo de conversión para dejar de vivir en nosotros mismos y vivir para el Señor..

SALMO:
“Levantaos, alzad la cabeza; se acerca vuestra liberación”
El salmo nos lleva a buscar a Dios, y a comprometernos de caminar por sus sendas, con lealtad y rectitud, guardando la alianza con Dios.
Nos vuestra por un lado que se acerca nuestra liberación, que el Señor viene y llega con su misericordia para salvarnos, pero a la vez, viene a mostrar sus caminos, y nos educa para que seamos leales con su amor, y sigamos las sendas que el nos marca para que lleguemos a Él.

LUCAS:
– Unido a la primera lectura que anuncia el nacimiento de Juan bautista, hoy escuchamos su nacimiento. Dios ha decidido que ha llegado ya la plenitud de los tiempos y empieza a actuar. Este niño empieza a ser grande, es testigo de La Luz, voz que clama en el desierto y prepara los caminos del Señor.
– Por otro lado aparece la discusión del nombre del niño, ya que para los judíos, el nombre tiene mucha importancia. Juan significa “gracias De Dios o favor De Dios o misericordia De Dios”. Nadie en la familia se había llamado así, y es que Dios sigue caminos sorprendentes.
– Hoy casi ya en Navidad recibimos una profunda llamada a la conversión, Dios viene a salvarnos y debemos dejarnos salvar por Él. No podemos vivir dormidos ni aletargados, sino que debemos tener la mirada puesta en Dios y el oído atento para escuchar su Palabra y estar prontos para hacerla vida al escucharla. Miremos por tanto con sinceridad las cosas que tienen que cambiar en nuestra vidas, actitudes que habría que purificar y caminos que necesitamos enderezar.

María Madre llévanos a vivir en la reconciliación. Amén.

Un pobre sacerdote +++

MISA DEL 23 DE DICIEMBRE