MISA DEL 19 DE DICIEMBRE

JUECES:
– Hoy leemos el nacimiento de Sansón, que fue ese fuerte campesino, que llegó a hacer cosas increíbles, y lo que vemos en esto, es que Dios es quien le ha elegido como instrumento en su plan de salvación para Israel. Le hace nacer de padres estériles, cuya oración es escucha por Dios, y da su fuerza a este joven que ha quedado consagrado a Dios por el voto de Nazir.
– Es curioso pues hoy Dios, que se sirve muchas veces de las personas más débiles, esta vez busca la colaboración de un hombre conocido por su mucha fuerza para que libere al pueblo de la opresión de los filisteos. Pero cuando Sansón se cree protagonista, y utiliza la fuerza para sí mismo, Dios le retira sus ayuda, y cae en manos de los enemigos.

SALMO:
“Que se llene mi boca de tu alabanza, y así cantaré tu gloria.”
Que contraste tan bonito es saber que somos débiles y pequeños, y le pedimos al Señor que sea nuestra Roca de refugio, nuestro alcázar, nuestra peña, el que nos libera. Es una acto de confianza en el Señor que nos sostiene siempre, y que nos da esperanza pues el Señor está con nosotros y no nos deja jamás. Es el Señor quien nos conoce desde el seno materno, y quien nos acompaña a lo largo de toda nuestra vida. Él está con nosotros todos los días hasta el fin del mundo.

LUCAS:
“La diferencia entre Zacarías y María en las distintas anunciaciones, está en que Zacarías sabía lo que tenía que hacer una vez que el ángel le anuncia el nacimiento de Juan: simplemente unirse a su mujer. María, en cambio, desea obedecer, y para eso pide la aclaración, puesto que todavía no vive con José.”
– Hoy vemos claramente que es Dios quien salva, también hoy. No debemos fiarnos de nuestras propias fuerzas. Sansón se independizó De Dios y perdió su fuerza. El Bautista nunca se creyó El Salvador, sino sólo la voz que le proclama cercano y presente, aún con el desliz de confianza de su padre Zacarías en la anunciación de su nacimiento.
– Debemos tener por tanto actitud de una humilde confianza. Cada uno debemos colaborar con las cualidad que tenemos, pocas o muchas. Dios puede hacer brotar la salvación de un tronco seco, o de un matrimonio estéril, o de una persona sin cultura. Lo importante es que pongamos lo que tenemos, podemos y sabemos al servicio De Dios, y que el Señor haga su obra en nosotros. Su obra de alegría,reconciliación, paz y esperanza.

María concédenos esa humilde confianza para vivir en Dios. Amén

Un pobre sacerdote +++

MISA DEL 19 DE DICIEMBRE