MISA DEL 18 DE DICIEMBRE

JEREMÍAS:
– Escuchamos una profecía llena de esperanza, Dios tiene planes de salvación para su pueblo, a pesar de sus infidelidades, le promete un rey nuevo, un vástago de la casa de David. En contraste con los dirigentes de la época, éste será un rey justo, prudente, que salvará uy dará seguridad a Israel.
– Sigue en pie el amor De Dios a su pueblo. Le libró una vez de Egipto, pero le libera ahora del destierro, la historia de salvación sigue caminando, con debilidades continuas por parte del pueblo y con fidelidad admirable por parte De Dios.
– Hoy sigue caminando esta historia de salvación para con nosotros, pues nosotros seguimos siendo débiles y pecadores, y el Señor sigue a nuestro lado siendo fiel día tras día, Dios nunca se arrepiente de nosotros, sino que nos mira con misericordia y rectitud.

SALMO:
“En sus días florezca la justicia y La Paz abunde eternamente.”
Vemos como en el salmo, el rey, que gobierna con justicia, escucha el clamor de los pobre y los oprimidos, y sale en su defensa. Es una salmo que espera al Mesías, es esperar a ese rey que viene a liberar a su pueblo y hace nuevas todas las cosas.

MATEO:
– Miramos a San José que se convierte en un instrumento en manos del Señor, por el cual sigue haciendo su camino de salvación. El Señor nace en una familia humana, y eso requiere la participación de José, y José obedece a todo lo que Dios le pide, y busca siempre andar en su voluntad y no en la propia. Esto implica que tiene que cambiar sus pensamientos y el plan de su vida, pero él, el justo José, va adecuando toda su vida a esa voluntad que trae la salvación, pues es mejor adecuarse a Dios para que Él pueda hacer su obra.
– En ángel asegura a José, ante todo, que el hijo que espera María es obra del Espíritu Santo, puerto también que él, José, no debe retirarse. Dios le necesita. Cuenta con él para una misión muy concreta, cumplir lo que sabía anuncia, que el Mesías sería de la casa de David, y José era hijo de David, y poner al hijo el nombre de Jesús, pues es misión propia del padre.
– Si algo admira de San José, es su disponibilidad, sin discursos, sin opiniones ni objeciones, obedece los planes De Dios, por sorprendentes que sean, conjugándolos con su profundo amor a María, esto sería un buen plan de Adviento para esta última semana, conjugar nuestra vida con el Amor a la Virgen, viviendo en los planes De Dios.

María, Madre que siempre estemos disponibles a la voluntad De Dios. Amén.

Un pobre sacerdote +++

MISA DEL 18 DE DICIEMBRE