MIÉRCOLES XXXIV TIEMPO ORDINARIO

APOCALIPSIS:

– Todos se postran delante de Dios y reconocen que él es Santo y que es el Juez justo, que juzgará a cada uno según sus obras. Además las obras del Señor son grandiosas y son admirables.

– Todos sufrimos y tenemos fatigas y dificultades en nuestro seguimiento de Cristo, y necesitamos palabras de ánimo, y estás son ver el triunfo de Cristo y vivir en las obras maravillosas de Dios.

SALMO:

“Grandes y admirables son tus obras, Señor, Dios omnipotentes”.

Gracias a su infinita misericordia el Señor hace maravillas, y estas sobre todo son dar a conocer su salvación, su misericordia y su fidelidad, sin este corazón amoroso de Dios estaríamos perdidos.

LUCAS:

+ En las dificultades y sufrimientos de la vida, Dios está con nosotros y no nos abandona. Lo que nos pide es que perseveremos en Él, que no nos separemos de Él, como decimos los sacerdotes antes de comulgar “Señor que jamás me separe de Ti”. Pidamos así que no nos separemos del Señor, que nos guarde en su presencia, y que nos haga vivir siempre por y de su misericordia.

+ Al escuchar el Evangelio de hoy no debemos olvidar que el Señor Jesús, nunca nos ha engañado, nunca ha prometido aplausos y vida fácil. Sino que tenemos que vivir en la fidelidad y dar testimonio del Padre ante los hombres en medio de nuestras dificultades.

+ Hoy el Señor nos pide no sólo que seamos mártires de sangre, sino también mártires callados de la vida diaria, que estamos cumpliendo el evangelio de Jesús y vivimos según sus criterios con admirable energía y constancia.

+ El amor, la amistad, la fortaleza y la fe no se muestran tanto cuando todo va bien, sino cuando se ponen a prueba.

María, enséñanos y llévanos a vivir siempre pegados a Cristo en medio de las dificultades, y que Él aquilate nuestra fe en el crisol del sufrimiento. Amén

Un pobre sacerdote +++

MIERCOLES XXXIV TIEMPO ORDINARIO

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