MIÉRCOLES XXX TIEMPO ORDINARIO

ROMANOS:

– «Dios nos predestinó a ser imagen de su Hijo, para que él fuera primogénito de muchos hermanos». Pero el protagonista de todo esto es el Espíritu quien nos enseña a rezar a Dios, más aún, el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos inefables, porque nos conoce a nosotros y conoce la profundidad De Dios. Lo que vemos en este capítulo de la carta de San Pablo a los romanos, es la acción del Espíritu Santo en la vida del cristiano.

– Sigue insistiendo en la convicción de que todos somos hijos en la familia De Dios. Y Por eso nuestra meta en la vida es nada menos que ser imagen del Hijo, con todo lo que eso significa de unión íntima con Dios y también de esperanza optimista en la vida. Y como somos débiles, ahí está el Espíritu que ora dentro de nosotros y actúa en nosotros. Debemos dejar obrar al Espíritu Santo en nuestra vida, pues Él nos lo enseñará todo y hará que nuestra oración sea de verdad según Dios.

SALMO:
«Yo confío, Señor, en tu misericordia»
Es un canto a confiar en el Señor ,que es el único capaz de sacarme de las dificultades y de las tentaciones del enemigo, sólo podemos confiar en el Señor que es el único que no defrauda.

LUCAS:

+ «¿Son pocos los que se salvan?» A esta pregunta hoy nuestra Señor con un modo de vida y con una búsqueda de hacer la voluntad del Padre de un modo muy concreto: ENTRAR POR LA PUERTA ESTRECHA. Y si no sabemos cuál es esta puerta, ni cuál es el camino, también nos dice Jesús: «hay últimos que serán primeros, y primeros que serán últimos».

+ Hoy el Señor nos muestra que no basta con pertenecer a la Iglesia y haber participado de los sacramentos para salvarse, sino que hay que corresponde a los dones que Dios nos regala en todo para poder salvarse. Y eso es vivir de Amor, vivir la Caridad, que es lo que más nos cuesta. Es vivir una vida crucificada con Cristo, en las dificultades, con cada personas, en cada situación, para que por la entrega de nuestra vida en el Amor, los demás puedas llegar a Jesús.

María, madre del Amor, ayúdanos a vivir del Amor de Jesús y del Amor a Jesús, que busquemos entrar por la Puerta estrecha, por la Cruz, y así siendo últimos busquemos ser primeros en el Reino de los Cielos. María Madre, que siempre busquemos pensar, sentir, actuar, como lo haría tu Hijo Jesús. Amén.

Un pobre sacerdote +++

MIÉRCOLES XXX TIEMPO ORDINARIO