MIÉRCOLES XXX TIEMPO ORDINARIO

EFESIOS:

– Hoy san Pablo sigue con las relaciones familiares ordinarias y nos pone el modo de tratarse entre padre e hijos. Aquí invita a honrar por padre de los hijos, que gran labor la de honrar, esto es no quitar honor y con la vida mostrar lo grandes que son.

A los padres le pide que eduquen y corrijan, por lo que un buen padre no es el que da cada capricho a su hijo o le consiente en todo, sino el que le va guiando por el camino del Amor, sabiendo que esto implica renuncias.

Por lo tanto hijos: obediencia y respeto; padres: tolerancia y amabilidad; todos “COMO LO HARÍA EL SEÑOR”.

– También habla de la relación esclavo – amo: hoy día más trabajador – empresario. Habla de una relación de obediencia, en la que se deben hacer las cosas no por apariencia, sino por puro Amor de Dios, y así santificar el trabajo humano, haciendo cada cosa de buena gana y por amor. Los Empresarios que sean justos, que cuiden a sus trabajadores, para que puedan vivir este encuentro con Cristo en el trabajo.

– Hoy tenemos una pregunta básica para vivir todas las relaciones ya no sólo las que nos dice san Pablo: ¿cómo lo haría Jesús? ¿Cómo querría Él que tratara a esta persona? ¿Cómo querría que me comportará en tal o en cual situación?

SALMO:

“El Señor es fiel a sus palabras”

Este atributo de Dios, FIEL, es nuestro descanso, y nuestra motivo para confiar. Nos lleva cada día a poder vivir en su misericordia que dura eternamente, en su bondad, en su ternura…, porque Dios es fiel sin depender de nuestras obras, para que si pecamos y volvemos a Él vivamos de su Amor.

LUCAS:

+ “¿Son pocos los que se salvan?” A esta pregunta hoy nuestra Señor con un modo de vida y con una búsqueda de hacer la voluntad del Padre de un modo muy concreto: ENTRAR POR LA PUERTA ESTRECHA. Y si no sabemos cuál es esta puerta, ni cuál es el camino, también nos dice Jesús: “hay últimos que serán primeros, y primeros que serán últimos”.

+ Hoy el Señor nos muestra que no basta con pertenecer a la Iglesia y haber participado de los sacramentos para salvarse, sino que hay que corresponde a los dones que Dios nos regala en todo para poder salvarse. Y eso es vivir de Amor, vivir la Caridad, que es lo que más nos cuesta. Es vivir una vida crucificada con Cristo, en las dificultades, con cada personas, en cada situación, para que por la entrega de nuestra vida en el Amor, los demás puedas llegar a Jesús.

María, madre del Amor, ayúdanos a vivir del Amor de Jesús y del Amor a Jesús, que busquemos entrar por la Puerta estrecha, por la Cruz, y así siendo últimos busquemos ser primeros en el Reino de los Cielos. María Madre, que siempre busquemos pensar, sentir, actuar, como lo haría tu Hijo Jesús. Amén.

Un pobre sacerdote +++

MIERCOLES XXX TIEMPO ORDINARIO