MIÉRCOLES XXV SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO

PROVERBIOS:

– Hoy nos habla el libro de los Proverbios sobre el valor de la Palabra De Dios que es nuestro mejor tesoro y escudo.

– Y por otro lado habla de la justa medida, pues pide que aleje de él toda falsedad y mentira, y que no le dé ni riqueza ni pobreza, sino mi ración de pan. Esto es vivir en la medida De Dios en las manos De Dios en los criterios De Dios. Debemos relativizar los bienes que la vida nos quiera dar, y que nos quede la libertad interior para hacer el caso que merece el mayor valor, que Dios y su voluntad.

SALMO:
“Lámpara es tu Palabra para mis pasos”
Con esta oración le vamos pidiendo a Dios que ponga en nuestra vida serenidad, sensatez, confianza.

LUCAS:
– Lo primero que da el Señor a los apóstoles hoy, es le poder de expulsar demonios y curar enfermedades, junto con anunciar, proclamar el Reino De Dios. Que labor tan importante, pero sobre todo que imposible es si uno no está unido al que tiene el poder de sanar, liberar y de que la semilla de la Palabra fructifique. Por eso es primero una llamada a una unión vital con Cristo, que reine y llene nuestra vida por completo.
– Por esto Jesús les envía sin nada, sin propio, para que no pongan, ni pongamos nosotros, la confianza en cosas materiales, ni en personas, sino en aquel que lo puede todo, Cristo Jesús. Vivir en la pobreza evangélica, para así hacer lo que hacía Jesús, y obrar con su mismo poder. Por eso deberíamos revisar el desprendimiento que Jesús exige a los suyos, que desprendimiento nos exige a cada uno de nosotros, para no fiarnos tanto en lo material, sino en el poder y la autoridad que jesús sigue comunicando hoy para liberar a este mundo de todos sus males y anunciarle la noticia de la salvación De Dios.

María, Madre que vivamos en la confianza plena en Dios. Amén.

Un pobre sacerdote +++

MIÉRCOLES XXV SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO