MIÉRCOLES XXII SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO

COLOSENSES:
– Hoy vemos el saludo afectuoso y lleno de alegría de san PAblo a la comunidad de Colosas, pues San Pablo tenía buenas noticias de aquel pueblo, sobre todo que gozaba a de buena fama por su seguimiento, fe y amor a Jesucristo.
– Al escuchar este saludo podríamos pensar en que todas las comunidades cristianas fueran así, que fuesen famosa por su fe en Cristo Jesús y su amor a todos los demás y animados en todo por la esperanza. A veces podemos buscar que las comunidades estén llenas de unas y otras cosas, pero lo esencial y fundamental, es que estén llenas de fe, esperanza y caridad, este es el mejor adorno de una comunidad, y la mejor garantía de que su presencia en medio de la sociedad será misionera y evangelizadora.

SALMO:
«Confío en tu misericordia, Señor, por siempre.»
El salmo breve, es una proclamación de la grandeza, de la bondad y de la misericordia De Dios, y por eso es digno de confianza, y ponemos en Él, en sus manos todos nuestro ser.

LUCAS:
– Hoy en el Evangelio leemos el programa de una jornada de Jesús al salir de la sinagoga: hacía milagrosa de sanación, imponía las manos y sanaba enfermos, liberaba a poseídos y no se cansaba de ir de pueblo en pueblo anunciando el Reino De Dios. Y siempre todo cargado de la oración, que buscaba hacer en lugar solitario. Podríamos ya contrastar hoy qué hacía Jesús y que hacemos nosotros.
– Es un buen programa para un cristiano y sobre todo para un apóstol. Después de rezar, nos espera una jornada de trabajo, de predicación, de evangelización, de servicio curativo para con los demás y a la vez de oración personal.
– Jesús, en medio de una jornada con un horario intenso, y de mucha actividad, siempre encuentra momentos para orar a solas. Y además nunca se instala en un lugar en un modo de hacer las cosas. Pidamos por eso vivir el Estilo de vida de Jesús que es evangelizador, liberador, sanador y orante.

María, que llevemos un estilo de vida según el de tu Hijo Jesús Amén.

Un pobre sacerdote +++

MIÉRCOLES XXII SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO