MIÉRCOLES XIV SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO

GÉNESIS:
– Hoy la gente va a José porque ha sido un hombre previsor, y tiene grano para que se pueda vivir tranquilamente. José no se da a conocer de inmediato y pone a prueba a sus hermanos, pidiéndoles que le traigan al hermano menor, a quien quiere de modo especial porque es hermano suyo, y son ojos de una misma madre, Raquel.
– Esta historia es una invitación a creer en la providencia De Dios que, escribe derecho con líneas torcidas por las debilidades y pecados de los hombres. Cuántas veces en la historia De la Iglesia y en la propia historia hemos vivido acontecimientos catastróficos, pero al final no lo han sido, sino que han sido para ver el camino De Dios, purificarnos de nuestros pecados, y vivir en su infinito amor. Dios sabe sacar siempre bien del mal, donde abundo el pecado, sobreabundó la gracia.

SALMO:
"Que tu misericordia, Señor, venga sobre nosotros como lo esperamos de ti."
Dios cambia el plan de los hombres, y hace posible su plan, su proyecto que es el que nos lleva a vivir en su voluntad, en su misericordia, en su Amor.
El salmo nos ayuda a interpretar desde una perspectiva religiosa la historia de José. A pesar de las intrigas de los hermanos, que el vendieron para deshacerse de él, Dios lo convierte todo en bien.

MATEO:
– Elección y llamada de los Doce. La elección siempre es por la voluntad De Dios, porque Dios se quiere fijar en esos hombres, y no en otros, es por puro Amor De Dios, que elige a los que quiere para que estén con Él.
– Les dio autoridad para expulsar demonios y curar toda enfermedad. Esto si que es mandarle a la obra que sólo podía hacer Él, y es una misión que sólo se puede llevar a cabo fiados de la mano De Dios. Por eso la elección De Dios lleva una llamada radical a la confianza en Dios y en el poder de su Amor, de su gracia.
– También que vayan a las ovejas descarriadas, y cumplir el mandato del Señor, de anunciar el reino de los cielos. Es predicar la Buena nueva, pero con toda la vida, hay que predicar, pero sobre todo hay que vivir el Evangelio.
– El Señor al elegir elige a los que el quiere, cada uno de su padre y de su madre, todos distintos, pero tienen una unidad tremenda, porque todos y cada uno están unidos personalmente al señor. Que importante es cuidar la intimidad y la unión con el Señor, para crear verdaderos lazos de comunión.

María, ayúdanos a ser signos del Amor de tu Hijo, para que el mundo crea. Amén
Un pobre sacerdote +++

MIÉRCOLES XIV SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO