MIÉRCOLES XII SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO

2 REYES:
– El Rey teme con razón que Dios esté muy enojado y que así se explican las calamidades que pasan. Y se renueva y se suscribe la Alianza, y es un momento de fidelidad a Dios en medio de una historia llena de idolatrías y de injusticias.

– Hay periodos en la historia en que hace falta algún hallazgo que es el que ayuda en el programa de reforma del corazón, de entrar en uno mismo y recapacitar y volver al camino de la sensatez. Nosotros debemos vivir según el Evangelio de Cristo, su estilo de vida y la lista de las bienaventuranza, dejando de lado todo tipo de idolatría en nuestra vida.

SALMO:
“Muéstrame, Señor, el camino de tus decretos”.
El Salmo invita a una actitud de conversión, buscando los caminos del Señor y seguir en cada instante las leyes del Señor, dejándonos guiar por la senda de los mandatos del Señor, y que no sólo sea cumplimiento, sino alegría en el corazón por vivir en la voluntad De Dios.

MATEO:
– Por los frutos los conoceréis, ya no sólo a los falsos profetas, sino también a los falsos cristianos, o a los que no viven bien su fe, ojo que aquí no sólo está el prójimo, que podemos ser cualquiera de nosotros. El corazón del hombres es como el árbol sano o enfermo, y en la medida que nos dejemos llevar por el pecado o por la gracia, daremos un tipo de fruto que nos llevará al Señor y a mostrar su rostro, o a nosotros mismos y deformar su rostro.
– ¿Qué frutos producimos nosotros? De un corazón agriado sólo pueden brotar frutos agrios, y de un corazón generoso y sereno, obras buenas y de consuelo. Para sabe que frutos debemos dar podríamos leer hoy despacio y meditar Gálatas 5, 19-26: “las obras de la carne son fornicación, impureza, idolatría, odios, discordia celos, iras, divisiones, envidias… en cambio el fruto del Espíritu es amor, alegría, paz, paciencia, afabilidad, fidelidad, dominio de sí”.

María, Madre llévanos a dar frutos del Espíritu. Amén

un pobre sacerdote +++

MIÉRCOLES XII SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO